Cable robado - GUARDIA CIVIL
OVIEDO 10 Abr. (EUROPA PRESS) -
Efectivos de la Guardia Civil de Asturias han detenido a una persona y han interrogado a otra en calidad de investigado por un delito continuado de hurto de cable de cobre de telefonía.
El pasado mes de febrero, la Guardia Civil de Langreo iniciaba las investigaciones por la venta de cable de cobre de procedencia ilegal en un centro de residuos metálicos. La detección se observó en una de las visitas de inspección de empresas de residuos metálicos que la Guardia Civil realiza regularmente como parte de la lucha contra la compra/venta ilegal de material metálico sustraído.
Concretamente el 6 de febrero, estando en uno de los establecimientos de Siero, avistaron la presencia de un vehículo que transportaba una gran cantidad de cable de cobre, aparentemente de telefonía. Las gestiones realizadas para determinar la procedencia de este cable, del que sospechaban pudiese ser ilícita, les llevaron hasta el trabajador de una empresa de retirada de cable de telefonía de cobre que se está llevando a cabo por la sustitución reciente de fibra óptica, y que en un principio se hallaba autorizado a su retirada.
Según manifestó este trabajador, este tenía autorización para la venta del cable que llevaba en la furgoneta, cuyo peso total era de 1.202 kilogramos de cacble. La intención de esta persona, era la venta de este material en la empresa de reciclaje, siempre siguiendo según su manifestación indicaciones de su empresa.
Siguiendo el hilo de la información obtenida, los investigadores llegaron hasta otras dos personas más, cuyo modo de operar es similar: Estas personas aprovechándose de las habilitaciones profesionales que sí tienen, ya que trabajan para empresas subcontratadas para la retirada de este material, realizan "acciones paralelas" a las legalmente ordenadas y establecidas, y retiran cable de otras zonas para las que no se les ha contratado.
De esta manera, si su autorización es para una zona concreta, al material recabado allí, le dan el cauce establecido y lo depositan en el punto convenido en el contrato, pero a su vez llevan a cabo otras retiradas en zonas para las que no tienen autorización, vendiendo el material sustraído en establecimientos de compra/venta de material metálico.
En el transcurso de las investigaciones, se pudo conocer, además de la venta detectada en un principio, otras 42 transacciones más. En total, 13.391 kilos de cable, sustraídos desde junio del pasado año, lo que les reportó un beneficio económico de casi 31.000 euros. Todas estas ventas, implican a tres personas, trabajadores de dos empresas subcontratadas para la realización de este trabajo, dos de ellas ya han sido puestas a disposición judicial, faltando una tercera, que si bien ya ha sido identificada no ha sido aún localizada.
El pasado día 27 de marzo se procedió a la toma de manifestación en calidad de investigado de un vecino de Gijón de 53 años como supuesto autor de dos delitos de hurto, y el 6 de abril a la detención de un vecino de Albacete de 49 años como supuesto autor de un delito continuado de hurto. Las diligencias han sido entregadas en Tribunal de Instancia Sección Civil y de Instrucción Plaza 1 de Castropol.