Ejemplares de calabera portuguesa - IEO-CSIC
OVIEDO, 19 Ago. (EUROPA PRESS) -
Personal del Centro Oceanográfico de Gijón del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) participa hasta septiembre en la campaña Physalia Asturias, centrada en el estudio de la carabela portuguesa (Physalia physalis). La iniciativa forma parte del proyecto 'Physalia - Evolución de la navegación biológica a vela', coordinado conjuntamente por la Universidad de Oviedo y el propio centro del IEO-CSIC.
El objetivo principal es mejorar el conocimiento sobre la biología y ecología de esta especie para entender qué factores determinan su distribución y abundancia, y así poder predecir con mayor precisión cuándo y dónde puede aparecer en las costas asturianas.
"La carabela portuguesa es uno de los organismos más emblemáticos del neuston, y también uno de los que más preocupación generan en la ciudadanía debido a su potente picadura. Conocer cómo y porqué llegan a nuestras costas es clave para prevenir riesgos", ha explicado Fernando Taboada, científico titular del Centro Oceanográfico de Gijón y uno de los investigadores principales del proyecto.
El trabajo de campo incluye la localización, recuperación y mantenimiento temporal de ejemplares de carabelas portuguesas, tanto en mar abierto como en zonas costeras. Esto es posible gracias a la colaboración de los grupos de salvamento del plan Sapla, coordinados por 112 Asturias, y a la tecnología de los miembros del Observatorio Marino de Asturias y la Escuela Superior de Marina Civil de la Universidad de Oviedo.
Aquellos especímenes que se encuentran y se pueden capturar, se mantienen en condiciones controladas durante varios días para realizar experimentos que permitan estudiar su estructura poblacional y sus patrones de desplazamiento. Para ello, el proyecto cuenta con la colaboración y asesoramiento del Bioparc Acuario de Gijón, que dispone de instalaciones y experiencia puntera en el mantenimiento de organismos marinos.
La carabela portuguesa es común en aguas cálidas de océano abierto, pero ocasionalmente es arrastrada hacia la costa por vientos y corrientes marinas. Su presencia en playas supone un riesgo para actividades recreativas debido a su potente veneno.
En los últimos veranos, su llegada al mar Cantábrico se ha vuelto más frecuente y los científicos no descartan que este fenómeno se intensifique con el cambio climático.
Además del IEO-CSIC y la Universidad de Oviedo, coordinadores del proyecto, en Physalia participan la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, el Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía (Icman-CSIC), el Sistema de Observación y Predicción Costero de las Illes Balears (Socib) y colaboradores internacionales como la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (Chile), el Joint Research Center (JRC) y el Bermuda Institute of Ocean Science-Arizona State University (EUA).
Esta red de trabajo permitirá realizar experimentos en otras regiones del planeta, incluyendo aguas abiertas del Atlántico y del Pacífico, donde las carabelas portuguesas son abundantes.