El cuerpo estelar Chariklo, entre Saturno y Urano, con sus dos anillos. - UNIVERSIDAD DE OVIEDO
OVIEDO, 10 Sep. (EUROPA PRESS) -
Un equipo internacional liderado por el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), en el que ha participado la investigadora de la Universidad de Oviedo Noemí Pinilla-Alonso, ha demostrado por primera vez que el sistema de dos anillos del cuerpo menor Chariklo, que orbita entre Saturno y Urano, ha experimentado cambios en sentidos opuestos en una escala temporal de apenas unos años.
El hallazgo, publicado en la revista 'Science Advances', se ha obtenido mediante la primera ocultación estelar planificada y ejecutada con éxito desde el telescopio espacial James Webb (JWST). La comparación de estas observaciones con los datos recopilados durante la última década ha revelado que, mientras el anillo interior del cuerpo presenta en la actualidad una opacidad significativamente mayor, el anillo exterior muestra una menor opacidad e incluso podría estar perdiendo material de forma progresiva.
El investigador del IAA-CSIC que lidera el estudio, Pablo Santos-Sanz, ha explicado que la comparación de los datos recopilados ha permitido descubrir estos cambios opuestos en la estructura del sistema. Asimismo, el astrónomo ha señalado que estos resultados obligan a replantearse cómo se forman y evolucionan este tipo de estructuras alrededor de pequeños cuerpos del Sistema Solar, las cuales se consideraban estables hasta la fecha.
Por su parte, la investigadora de la Universidad de Oviedo Noemí Pinilla-Alonso ha destacado que las observaciones obtenidas permiten ampliar la perspectiva sobre estos sistemas para estudiar no solo de qué están hechos sus anillos, sino también cómo cambian con el tiempo y qué procesos pueden estar detrás de esa evolución. En este sentido, la científica ha añadido que las evidencias sugieren que los sistemas de anillos en cuerpos menores podrían ser estructuras temporales y en continua evolución.
UN HITO TÉCNICO DESDE EL JAMES WEBB
Para llevar a cabo la observación el 18 de octubre de 2022 ha sido necesario predecir con alta precisión la órbita de Chariklo, la posición de la estrella de fondo facilitada por la misión Gaia de la Agencia Espacial Europea (ESA) y la posición del JWST alrededor del punto de Lagrange L2.
Según ha apuntado el investigador posdoctoral del IAA-CSIC Yücel Kilic, durante el fenómeno el cuerpo se desplazaba a una velocidad relativa de 2,5 kilómetros por segundo respecto al telescopio espacial, lo que ha permitido alcanzar una buena resolución.
Chariklo, que orbita entre Saturno y Urano a casi 17 veces la distancia entre la Tierra y el Sol, fue en 2013 el primer cuerpo menor en el que se descubrió un sistema de anillos. En trabajos posteriores, con participación también de Pinilla-Alonso, se determinó que la superficie del cuerpo central carecía de evidencias de hielo de agua, mientras que sus dos densos anillos contenían una mezcla de hielo de agua, silicatos y compuestos orgánicos.