Publicado 07/03/2021 11:30CET

Logopedas solicitan al Principado que les tengan en cuenta ante el aumento de la demanda de sus servicios

OVIEDO, 7 Mar. (EUROPA PRESS) -

La asociación dde Logopedas de Asturias (ALPA) ha emitido una nota de prensa en la que solicita al Gobierno asturiano que les tenga en cuenta y que recurra a sus servicios teniendo en cuenta que cada vez es más necesaria su labor y el sistema público apenas cuenta con profesionales.

Explican que en el actual escenario de pandemia de COVID-19 el trabajo de los logopedas es importante y señalan un estudio del Hospital de Mataró (Barcelona) que señala que el 55% de los pacientes hospitalizados por el nuevo coronavirus que han sido intubados presentan problemas para tragar y nutrirse correctamente. Además, otra secuela de los respiradores, comentan, es la disfonía, la pérdida del timbre normal de la voz.

"Tanto la rehabilitación de la disfagia como la de la disfonía son competencias profesionales de las y los logopedas", explican desde ALPA.

Afirman que en el sistema sanitario asturiano sólo hay diez logopedas (1 por cada 100.000 habitantes) y nunca se han realizado oposiciones. "Llevamos tiempo reclamando que haya, al menos, 2 logopedas por Hospital asturiano, en turno de mañana y tarde" ha dicho la presidenta de Alpa Cristina Vega. Explican que de los 9 Hospitales Públicos Asturianos, sólo hay logopedas en 3 de ellos, el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) y el Hospital Monte Naranco en Oviedo, y tan sólo 1 logopeda en la ciudad más poblada de Asturias, Gijón.

Pero la solicitud de ALPA no va solamente dirigida a la Consejería de Salud. También se han referido a las necesidades de logopedas que tiene el sistema educativo asturiano. "Niños y jóvenes en edad escolar no están siendo atendidos por la sanidad pública, teniendo que verse obligados, quien puede, a pagar servicios privados", argumentan.

También reclaman a la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar del Gobierno asturiano que se incluya a la logopedia en la legislación que organiza la plantilla necesaria en los centros de día y residencias de personas mayores, donde pueden realizar importantes funciones, tanto en casos de ictus como de dificultades de deglución (Disfagia), muy propias de esa edad.