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OVIEDO, 31 Ene. (EUROPA PRESS) -
El colectivo de pescadores de anguila de Asturias, ante la intención del Ministerio de Transición Ecológica de incluir a la anguila en el Catálogo de Especies Amenazadas, ha querido dejar claro que "la pesca no es el problema, es el síntoma" y consideran además que "criminalizar al pescador es la vía fácil para no admitir el fracaso de las administraciones".
Así mismo los pescadores advierten de que si se decreta el cierre de la pesquería sin haber ejecutado previamente las medidas de conectividad fluvial, repoblación y migración asistida prometidas, el sector iniciará acciones legales por Responsabilidad Patrimonial. No permitiremos que la administración eluda su responsabilidad por la degradación de los ecosistemas cargando las consecuencias económicas sobre los trabajadores del mar.
"Los pescadores Españoles somos los primeros interesados en la supervivencia de la especie y los únicos que aportamos datos reales a pie de río. Exigimos que el debate vuelva a la ciencia y a la gestión del hábitat, y se aleje del populismo mediático".
A través de un comunicado el colectivo incide en que el 85-90% del hábitat de la anguila en España ha sido destruido o bloqueado por presas e infraestructuras que el Ministerio no ha corregido, incumpliendo sus propios Planes de Gestión vigentes desde 2007.
"Recordar al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico que el stock de anguila europea es único. Asimismo, señalar que el pasado mes de diciembre de 2025, el Parlamento Europeo rechazó la implementación de medidas adicionales de protección para esta especie, con un contundente resultado de 100 votos a favor de la no implementación frente a 30 votos en contra", destacan los pescadores.
A juicio de los pescadores resulta un agravio comparativo inaceptable que, perteneciendo a un stock único europeo, se pretenda el cierre total en nuestras costas mientras países vecinos como Francia mantienen cuotas de captura de decenas de toneladas.
En este sentido indican que la protección de la anguila exige una gestión internacional coherente, no el sacrificio arbitrario de las familias que se dedican a la pesca de esta especie
Ironizan además recordado que ni los "cocineros son científicos ni el Ministerio es juez", por eso rechazan las campañas de imagen de ciertos sectores de la gastronomía que, desde el desconocimiento técnico, simplifican un problema ecológico complejo.
"La anguila no desaparece por las redes, sino por la toxicidad de las aguas, los vertidos químicos y las turbinas de las centrales hidroeléctricas que actúan como trituradoras impunes ante la mirada del Gobierno", lamentan.