OVIEDO, 21 Nov. (EUROPA PRESS) -
Dos trabajadores de la mina de Vega de Rengos, en Cangas del Narcea, han fallecido este viernes al quedar atrapados tras registrarse un hundimiento a un kilómetro y medio de la entrada de la explotación, que es gestionada por la empresa TyC Narcea. Se trata de Óscar Díaz Rodríguez, vecino de Posada de Rengos de 32 años, y Anilson Soares, de 42 años y vecino de Villablino (León).
El Centro de Coordinación de Emergencias recibió el aviso a las 16.58 horas de este viernes. En la llamada se informaba de un hundimiento del terreno, y dos mineros atrapados, en la planta dos. Posteriormente, se indicó que eran tres los mineros con los que no se tenía contacto. Si bien, este último pudo salir por sus propios medios y dar la voz de alarma. Se trata del teniente de alcalde de Degaña, el socialista Marcos Álvarez.
El SEPA movilizó a efectivos de Bomberos con base en Cangas del Narcea, al Grupo de Rescate y al helicóptero medicalizado, así como a uno de los helicópteros multifunción que ha trasladado hasta el lugar a la Brigada de Salvamento Minero, llegando a la zona a las 18.18 horas. La sala del 112 también informó a la Guardia Civil y al Servicio de Atención Médica Urgente (SAMU).
El cuerpo del trabajador de Cangas del Narcea fue el primero que localizaron los rescatadores de la Brigada de Salvamento Minero, que más tarde darían con el del trabajador de Laciana.
PARALIZACIÓN DE LA ACTIVIDAD
Se trata de una explotación que es gestionada por la empresa TyC Narcea y cuya actividad se vio paralizada por el Principado de Asturias a principios del mes de abril, despúes del accidente ocurrido el 31 de marzo en la mina de Cerredo (Degaña) en el que fallecieron cinco mineros y otros cuatro resultaron heridos.
La Dirección General de Minas decretó el 6 de abril la paralización provisional del Proyecto de Investigación Complementario (PIC) para comprobar si los trabajos que se llevaban a cabo se ajustaban al permiso concedido. Esta situación llevó a los trabajadores a manifestarse en Oviedo. La Consejería dió el visto bueno el 5 de junio para que los 70 trabajadores volviesen a su trabajo tras comprobar que la empresa cumplía todos los requisitos.
RENUNCIA DE LA BRIGADA DE SALVAMENTO MINERO
El suceso ocurre un día después de que la Brigada Central de Salvamento Minero haya denunciado la acumulación de más de 9.000 horas extraordinarias impagadas y "años de incumplimientos laborales", solicitando la vuelta a sus puestos originales. Los brigadistas lamentan el "abandono total del cuerpo" por parte de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi) y de la dirección de Hunosa, al no dotarlo de una plantilla suficiente, incumplir los acuerdos laborales y salariales que vienen rigiendo desde hace años por sus estatutos y por "favorecer, de facto, su desmantelamiento paulatino al no existir relevo generacional".
La Brigada Central, fundada en 1912 y gestionada por la Asociación de Salvamento de Minas, ofrece asistencia presencial 24/7 en emergencias industriales, formación especializada en trabajos en espacios confinados y atmósferas explosivas, y colabora con Protección Civil, Bomberos, Guardia Civil y la Unidad Militar de Emergencias.
Los brigadistas fueron los primeros en intervenir en el accidente de la mina de Cerredo, donde recuperaron los cuerpos de cinco mineros y asistieron a cuatro heridos; siendo también los encargados de recuperar los cuerpos de los fallecidos en Vega de Rengos.