Imagen de un trabajador de hostelería. - MINISTERIO DE TRABAJO
OVIEDO, 4 Ago. (EUROPA PRESS) -
La Unión General de Trabajadoras y Trabajadores de Asturias (UGT) ha valorado este lunes de forma positiva la evolución del mercado laboral en julio, tras conocerse los datos del Servicio Público de Empleo, que reflejan un descenso del paro y un aumento de la afiliación a la Seguridad Social. Sin embargo, el sindicato advierte de que la recuperación no está llegando por igual a todas las personas, y reclama reforzar las políticas activas de empleo para mejorar la inserción laboral de quienes tienen más dificultades.
Asturias cerró el mes de julio con 48.429 personas desempleadas, lo que supone un descenso interanual del 6,9% (3.592 personas menos) y una caída mensual del 2,6% (1.296 menos), liderando en este caso el mayor descenso autonómico. También la afiliación a la Seguridad Social muestra un comportamiento positivo, con 395.105 personas afiliadas, lo que representa un incremento del 2% respecto al año anterior y 4.446 personas más que en junio.
UGT destaca que, aunque los datos son favorables, persisten desigualdades importantes, especialmente por razón de género. Las mujeres concentran el 59% del total del desempleo, y el descenso del paro es menor entre ellas, tanto en términos anuales (6%) como mensuales (2%), frente a los hombres (8,2% y 3,4%, respectivamente).
El sindicato pone también el foco en el elevado peso del paro de larga duración, ya que según la última Encuesta de Población Actica (EPA), el 38% de las personas desempleadas lleva un año o más buscando empleo sin encontrarlo. En este sentido, UGT reclama políticas activas eficaces, adaptadas a los perfiles más vulnerables, y un refuerzo de los servicios públicos de empleo.
Además, la organización sindical insiste en la necesidad de avanzar en reformas estructurales que beneficien a la mayoría social, como la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas semanales y el incremento de los salarios, para asegurar un reparto más justo de la riqueza y evitar que la pérdida de poder adquisitivo siga lastrando el consumo y la economía de las personas trabajadoras.