El antiguo túnel de Tetuán al Sardinero abrirá a principios de 2020

Presentación del proyecto para abrir el túnel de Tetuán al Sardinero
AYTO (TWITTER GEMA IGUAL)
Publicado 09/10/2018 12:16:24CET

En la boca del Sardinero se hará un falso túnel con iluminación natural y un hall para acoger un pequeño centro de interpretación

SANTANDER, 9 Oct. (EUROPA PRESS) -

El antiguo túnel desde el barrio de Tetuán al Sardinero abrirá para su uso peatonal y ciclista a principios de 2020 cuando concluyan los trabajos para su acondicionamiento y rehabilitación que impulsará el Ayuntamiento de Santander, que prevé que las obras comiencen la próxima primavera y duren nueve meses.

Este proyecto, que es una demanda histórica de los vecinos de Tetuán y que el PP incluyó en su programa electoral en 2015, supondrá una inversión de unos tres millones de euros y entre las actuaciones a desarrollar destaca la prolongación del túnel en unos 65 metros en la salida de la calle Joaquín Costa, con un falso túnel con un "atractivo" diseño y un hall en el que se creará un pequeño centro de interpretación.

Tras la realización de muchos sondeos y estudios geotécnicos, geofísicos e hídricos para conocer el estado del túnel y del macizo rocoso que hay sobre él, la alcaldesa de Santander, Gema Igual, y el concejal de Infraestructuras, Urbanismo y Vivienda, César Díaz, han presentado hoy los detalles del proyecto que se cerrará a finales de este mes una vez que los vecinos de Tetuán hayan aportado sus sugerencias para la urbanización del entorno de la boca del túnel.

El plazo en el que se espera iniciar las obras y abrir el túnel al uso público se ha retrasado respecto a lo previsto y anunciado por el equipo de Gobierno (PP) en agosto de 2017, cuando presentó el estudio que avalaba la puesta en servicio de esta antigua infraestructura para su uso peatonal y ciclista y estimó su apertura para principios de 2019.

Un retraso que, según ha explicado Díaz, se ha debido a la "complejidad" de todos los estudios y sondeos que se han realizado para determinar los trabajos necesarios para abrir el túnel "en las mejores condiciones", garantizando la seguridad y la sensación de confort al circular por él.

La alcaldesa ha recordado que este túnel estuvo en funcionamiento desde 1892 a 1917 y por él pasaba un pequeño tranvía de vapor que conectaba el centro de la ciudad con el Sardinero. Tras dejar de operar el tranvía, fue utilizado con refugio durante la Guerra Civil y después como paso peatonal, hasta que sus entradas fueron selladas definitivamente en 1986.

El proyecto divide las actuaciones en tres zonas: el antiguo túnel de 290 metros de longitud; la boca de Tetuán, en donde se urbanizará un área de 4.500 metros cuadrados desde la salida del túnel hasta el entorno del consultorio médico; y la boca del Sardinero, en la que se hará ese falso túnel de 65 metros cuadrados y después una prolongación, pero sin cubrir, de otros 125.

En el túnel, de 290 metros de longitud, 3,5 de ancho y con una altura hasta la bóveda que oscila entre los 3,25 y los 3,60 metros, se ha optado por realizar inyecciones de cemento a baja presión para garantizar la estabilidad de la estructura y evitar las filtraciones de agua, para lo que además, si fuese necesario, se harían también inyecciones de poliuretano.

El concejal de Infraestructuras ha explicado que se descartado la fórmula de cubrir las paredes y la bóveda con hormigón porque, además de perder espacio, que ya de por sí es limitado, no permitía dejar a la vista la piedra de sillería y la bóveda en su estado original.

Además, en la clave de la bóveda, la parte superior, se realizará un revestimiento a través del cual irán las instalaciones anti incendios, iluminación, ventilación y un circuito cerrado de cámaras para la vigilancia por parte de la Policía Local. Mientras que en un lateral bajo el suelo se instalará la red de saneamiento y abastecimiento.

BOCAS DE TETUÁN Y EL SARDINERO

En la boca de Tetuán, se intentará dar un "tratamiento atractivo" al área de influencia, lo que supone intervenir sobre un total de 4.500 metros cuadrados. Para conectar con la entrada del túnel, que se encuentra a 4,5 metros bajo la rasante del grupo Las Canteras, se plantea una rampa de 65 metros de longitud y un 6% de pendiente, y unas escaleras para conectar con Barrio Camino.

Mientras que, para la intervención en el resto del espacio, que abarca hasta la zona del consultorio y el polideportivo, el equipo de Gobierno han pedido a los vecinos que hagan propuestas y las presenten en un plazo de siete o diez días para después poder ya cerrar el proyecto.

La actuación más llamativa es la que se hará en la boca del Sardinero, que queda a unos 200 metros de la calle Joaquín Costa y bajo un ladera de la calle Ramón y Cajal. Díaz ha indicado que se ha descartado hacer un falso túnel completo hasta Joaquín Costa porque sería "poco atractivo" y tampoco permitiría dejar a la vista la antigua boca del túnel.

Por ello, se ha decidido hacer en la ladera un "gran pozo" que permita la entrada de luz natural justo donde se encuentra la boca original del túnel y genere un gran hall, en el que se pretende crear un pequeño centro de interpretación, con paneles sobre la historia del túnel y fotografías.

Desde ese hall, se hará un falso túnel de 65 metros con una sección tipo cajón pero amplia, con seis metros de ancho, y en cuyo lateral se hará un patio inglés acristalado, que permitirá también la entrada de la luz y en el que se plantarán cipreses.

A continuación, el recorrido continuará con la misma sección pero abierta, sin cubrir, a lo largo de 125 metros. Además, desde esta salida y por encima de la ladera, se creará una rampa y unas escaleras para conectar con la calle Ramón y Cajal.

El equipo de Gobierno quiere cerrar el proyecto a finales de este mes para su posterior aprobación y poder sacarlo a licitación a finales de este año. Si todo va según estas previsiones, se podría adjudicar en primavera de 2019 para, acto seguido, iniciar las obras.