El consejero de Educación, Sergio Silva, en a la inauguración del XVII Congreso de Educación de Cantabria - GOBIERNO
SANTANDER, 21 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Congreso de Educación de Cantabria ha arrancado este martes su XVII edición, titulada 'Entornos educativos que promueven el bienestar emocional y la convivencia' y que congregará en torno a 600 docentes, miembros de equipos directivos y familias hasta el jueves en el Paraninfo de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en Santander.
El consejero de Educación, Formación Profesional y Universidades, Sergio Silva, ha inaugurado esta mañana el Congreso y, dado que este año gira en torno al bienestar emocional y la convivencia en los entornos educativos, ha advertido que éstos son uno de los "pilares estratégicos" del sistema y una "responsabilidad compartida" por todos los agentes que integran la comunidad educativa.
"Somos plenamente conscientes de que no hay aprendizaje posible sin bienestar emocional", y por ello las políticas educativas están diseñadas bajo la premisa de que "la convivencia no es un objetivo secundario, sino que es la base sobre la que se sustenta todo lo demás", ha sostenido.
En este contexto, el Congreso contará este miércoles con una sesión dirigida a equipos directivos, integrantes de comisiones de convivencia, tutores y coordinadores de bienestar, que abordará la regulación de entornos educativos saludables y la participación como elemento generador de pertenencia y bienestar.
El resto de sesiones se destinarán a inscritos en general y en ellas se analizarán aspectos como la educación para la convivencia; el diagnóstico y prevención del acoso y ciberacoso; la acción tutorial; el desarrollo de competencias socioemocionales o la acción restaurativa o la mediación escolar, entre otros.
En su intervención, el consejero ha subrayado que la educación "no se limita a la transmisión de contenidos académicos dentro de un aula", sino que debe involucrar a toda una comunidad educativa y tratar, sobre todo, de "acompañar a niños y adolescentes en su desarrollo personal en entornos seguros y saludables".
Para Silva existen dos "axiomas" que constituyen la base del trabajo diario: el hecho de que "sin bienestar no hay educación posible" al considerarlo una condición necesaria para la salud y la educación; y la percepción de los centros educativos como "espacios seguros, ambientes de bienestar, valor y refugio" y "entornos compensadores de desigualdades".
Ha destacado que el Gobierno de Cantabria se ha centrado en consolidar herramientas al servicio de este objetivo, como la figura del coordinador de bienestar; el Plan Regional de Mejora de la Convivencia; los Planes de Acción Tutorial; o en cada uno de los centros educativos el Plan Director para la Convivencia y Mejora de la Seguridad, las Comisiones de Convivencia o los equipos de mediación y los recreos inclusivos.
Todas estas medidas tienen como objetivo impulsar la colaboración entre los agentes escolares para la resolución de los conflictos interpersonales, y contribuir así a la disminución de la incidencia del acoso escolar y al fortalecimiento del sentimiento de pertenencia al centro.
LA SITUACIÓN DE CONVIVENCIA "NO ES MALA"
El consejero ha señalado que los datos reflejan que la situación de la convivencia escolar en Cantabria "no es mala" -lo que no es óbice para que se siga trabajando en su mejora- y que existe una buena percepción de ella según el Observatorio de la Convivencia, ya que tanto el alumnado como las familias la sitúan en torno a 3 puntos sobre un total de 4.
Por lo que respecta a los índices que valoran el clima y el entorno profesional en los centros educativos, la puntuación media se fija en un 3,90 sobre 5, tal y como reflejan los datos recogidos en el Informe de Satisfacción laboral y convivencia en centros educativos no universitarios, elaborado por la Unidad Técnica en Mediación Laboral de la Consejería de Educación.
El Ejecutivo destaca que, para seguir mejorando la convivencia en las aulas, ha dotado las acciones relacionadas con el ámbito educativo este 2026 con 786 millones de euros, 107 millones más que en 2023, lo que supone destinar casi el 23% del presupuesto total a Educación.
Entre las medidas ya tomadas, ha citado la retirada los móviles de los centros educativos; la elaboración de la Ley de Autoridad del Profesorado, que parte de la concepción del docente como educador y garante de la convivencia; o la solicitud al Ministerio, desde hace ya un año, de una mayor implicación en la creación de un protocolo nacional contra el acoso escolar.
Silva ha insistido en que la convivencia, la salud mental y el bienestar emocional constituyen "retos mayúsculos", y una de las claves para su abordaje es la prevención en colaboración con las familias y el resto del entorno de la comunidad educativa.
Por último, ha abogado por seguir mejorando la figura del coordinador de bienestar, los protocolos de detección y actuación para que sean más eficaces y entendibles, todo ello en un contexto "difícil donde hay una tendencia a delegar y externalizar la crianza o una sobreprotección creciente de los niños y adolescentes".
"Lo estamos haciendo bien y seguiremos en ese entorno de prácticas restaurativas, creando entornos seguros donde la prevención, la detección y la intervención actúen en ese orden, y donde el bienestar y la salud mental sigan siendo pilares esenciales de la educación", ha concluido.