SANTANDER 21 Oct. (EUROPA PRESS) -
El presidente de la Asociación de Constructores y Promotores de Cantabria, Fidel González Cuevas, rechazó hoy la "soberbia" y las "amenazas" del alcalde de Santander, Íñigo de la Serna, con su postura sobre las adjudicaciones de obras en la capital cántabra.
Ambos representantes polemizaron la semana pasada sobre la petición de esta asociación de que las obras en la ciudad se adjudicaran a empresas de la región, a lo que el alcalde le replicó rechazando las "presiones" de constructores.
González Cuevas le pidió a De la Serna "que no utilice la soberbia como grandeza personal pues, al fin, su arrogancia le llevará a la necedad y su protagonismo a la prosopografía de grupos clientelares ficticios para consolidar un sistema de poder, hoy ya en desuso".
Según incidió, las empresas cántabras no pueden trabajar en las Autonomías cercanas. Por el contrario, recordó la situación de la "controvertida" planta asfáltica de Ojaiz de una empresa foránea sin licencia municipal o que "algunas compañías que en el pasado reciente trajeron de la mano sus predecesores o afines al PP dejaron mal sabor y graves consecuencias económicas", citnado el caso de la vasca Urazca.
El presidente de los constructores descartó que tenga "presiones" o "intereses ajenos" que le condiciones. "Nunca mis empresas trabajaron para instituciones públicas, Ayuntamientos u otros organismos oficiales. Siempre he desarrollado mi actividad en el marco privado, difícil y sujeto a la competencia que condiciona la oferta y la demanda", aseveró.
"Señor alcalde, sus advertencias y amenazas no puedo admitirlas, tampoco pretendo influir en adjudicaciones de obras en Santander, matiz éste que consigna usted. de forma alevosa e imprudente, más bien sus manifestaciones me recuerdan el reinado de Tarquino el Soberbio hace más de 2.500 años", señaló.
Además, le acusó de no decir "toda la verdad" cuando dice que las adjudicaciones de obras se hacen por los técnicos en base a las exigencias de los pliegos. "Se ensaña usted con los insultos y las afirmaciones erróneas, intencionadamente subestima mi persona y el trabajo que desempeño, pues la sarta en serie de tanta difamación me hace pensar en la fuerza de la insuficiencia como argumento peyorativo", dice González Cuevas.