Archivo - Profesionales sanitarios en Valdecilla.- Archivo - VALDECILLA - Archivo
SANTANDER 12 Mar. (EUROPA PRESS) -
Cantabria registró en 2025 un total de 238 agresiones a profesionales sanitarios, 36 menos que un año antes (-13,1 por ciento), de las que 200 fueron verbales, 26 físicas --diez de ellas no intencionadas al tener el agresor alterada su capacidad--, nueve por vía telefónica, dos a través de las redes sociales y una por correo. Sin embargo, "solo" se presentaron 14 denuncias.
Así lo han informado este jueves el consejero de Salud, César Pascual; el director general de Planificación, Ordenación, Gestión del Conocimiento y Salud Digital, Óscar Fernández; y el gerente del Servicio Cántabro de Salud (SCS), Luis Carretero, que han presentado en rueda de prensa la Memoria de 2025 sobre agresiones a profesionales sanitarios.
Según han explicado, el perfil del agresor es de paciente hombre, de entre 36 y 45 años, que provoca una agresión verbal. En cuanto al perfil de la víctima, es el de una mujer, de entre 25 y 35 años, que es agredida de forma verbal en el transcurso una consulta. Al respecto, han apuntado que el 80% de la plantilla del sistema sanitario es femenina.
En concreto, la Memoria detalla que 191 de los profesionales sanitarios agredidos en 2025 fueron mujeres y 47 hombres. La mayoría eran enfermeros -86- y facultativos -77-, seguidos de personal administrativo -23-, auxiliares de enfermería (TCAE) -25- y celadores -15-.
En cuanto a los agresores, de los que un tercio son reincidentes, 164 eran pacientes, 72 familiares y dos acompañantes, quienes, en la mayor parte de los casos obraron así por su "frustración" al no ser atendidas sus demandas, como peticiones de bajas, recetas o ser atendidos.
Del total de los incidentes violentos, 121 se produjeron en Atención Primaria, 89 en el Hospital Valdecilla, 17 en el de Sierrallana, 10 en el de Laredo y una en una inspección médica. Todos ellos descendieron respecto a un año antes, excepto en Sierrallana (dos más); y la inspección médica, que se mantiene.
En cuanto a la respuesta administrativa ante estos incidentes violentos contra el personal sanitario cántabro, en 2025 se emitieron 96 cartas reprobatorias, 72 sanciones, 14 denuncias y dos citaciones, mientras que 13 no conllevó ninguna actuación y en otros 37 casos no se contaba con datos suficientes.
El director general ha puntualizado que las 72 sanciones se impusieron a 51 agresores, 21 por falta grave (cuya multa supera los 3.000 euros) y 30 leves (con multas hasta 3.000 euros, si bien lo más habitual son las de 200 euros).
En este sentido, ha explicado que las sanciones han aumentado gracias a la modificación de la Ley de Ordenación Sanitaria de Cantabria, que antes solo permitía sancionar las agresiones graves.
174 CÁMARAS DE SEGURIDAD
La Consejería de Salud ha adoptado distintas medidas frente a estas agresiones al personal sanitario, como la realización de mapas de riesgo, el rediseño de instalaciones y la mejora en la ubicación del mobiliario; la dotación de vigilantes de seguridad en centros de salud y SUAP, la instalación de 174 cámaras de seguridad en centros de salud, consultorios y SUAP; y la impartición de formación al personal de los centros sanitarios.
El titular de Salud ha destacado el "dato positivo" que supone el descenso de estas agresiones, si bien cree que no se puede "tolerar" ni "aceptar" que se produzca "ni una agresión" al personal sanitario. "No son el saco de boxeo emocional de nadie", ha dicho.
Según ha advertido, la agresión a un profesional sanitario es "un ataque al funcionamiento del sistema sanitario" porque cuando se produce no solo lo sufre la propia víctima, sino que "se deteriora" el clima y "se resiente" la atención al resto de pacientes.
Asimismo, ha lamentado que "solo" se hayan presentado 14 denuncias al respecto y ha pedido a los profesionales sanitarios "que denuncien" ante estas agresiones porque "la impunidad comienza cuando se silencia".
Además, ha destacado la importancia de la formación del personal sanitario, dado que "suele haber una escalada" que comienza con insultos y finaliza en la agresión.
Finalmente, Pascual ha indicado que "cuidar a quien nos cuida" es "una obligación" de la administración pero también de la sociedad, a la que ha llamado a "proteger" al personal sanitario.