Los Cursos de Verano de la UC en Camargo muestran cómo realizar una RCP y proceder en casos de emergencia - UC
SANTANDER, 22 Jul. (EUROPA PRESS) -
El Centro de Empresas de Camargo acoge esta semana el monográfico 'Aprende a actuar ante una urgencia. Soporte vital básico para población general' que, dentro de los Cursos de Verano de la Universidad de Cantabria (UC), muestra cómo se realiza la reanimación cardiopulmonar (RCP) y cómo proceder ante atragantamientos, cortes, desmayos, hipoglucemias, e incluso partos extrahospitalarios.
Está dirigido por la profesora de la UC Paula Parás, quien ha afirmado que aplicar correctamente la RCP "triplica" las posibilidades de supervivencia de una persona que sufre una parada cardiorrespiratoria.
Se trata de la cuarta edición de un curso que busca dotar a la población de herramientas para actuar durante los primeros minutos de una emergencia.
Al respecto, la directora ha insistido en que el conocimiento de estas técnicas sigue siendo una tarea "pendiente" en España. "En los últimos años ha aumentado la sensibilidad. Cada vez se llevan a cabo más cursos en colegios e institutos, pero no es algo que esté totalmente instaurado", ha señalado.
Esta experta defiende que el ámbito académico constituye "el mejor espacio" para generalizar el aprendizaje de estas técnicas. Y aunque su presencia es cada vez mayor en colegios e institutos, considera que la universidad sigue teniendo "una cuenta pendiente". "Estaría bien dar el salto a la universidad para que los estudiantes salgan con una formación mínima de cómo actuar ante una emergencia", ha explicado.
Asimismo, ha subrayado la importancia de actualizar periódicamente estos conocimientos, con un curso de reciclaje cada dos o tres años, ya que las recomendaciones evolucionan con el tiempo y, al tratarse de unas maniobras que no se practican con frecuencia, "se pueden olvidar".
CADENA DE SUPERVIVENCIA
La docente ha recordado que, cuando se produce una parada cardiorrespiratoria, el margen para actuar es de unos diez minutos.
Sin embargo, los servicios de emergencia tardan en llegar una media de ocho minutos, un tiempo que puede prolongarse en función de las circunstancias. Por ello, ha insistido en la importancia de aplicar correctamente la denominada 'cadena de supervivencia', que comienza con la identificación de la emergencia y la llamada al 112, continúa con la reanimación cardiopulmonar y la desfibrilación precoz cuando sea posible, y finaliza con los cuidados posteriores a la reanimación.
"Aplicar correctamente la RCP duplica o triplica la supervivencia. Incluso sin hacerlo perfecto es mejor que no hacer nada, y la desfibrilación precoz tiene una supervivencia de entre el 50% y el 70%. O sea, pasamos de una persona que está muerta y en parada cardiorrespiratoria, a tener una probabilidad de entre el 50% y el 70% de que salga de esa parada de manera exitosa", ha remarcado.
PERDER EL MIEDO A LOS DESFIBRILADORES Y GOLPES DE CALOR
Por otra parte, Parás ha incidido en que es importante perder el miedo a utilizar los desfibriladores semiautomáticos, ya que son aparatos "muy seguros y sencillos de utilizar", que detectan el ritmo anómalo y tienen un software muy sofisticado que identifica si es necesaria o no la descarga.
"No hay forma de usarlo mal. Es muy sencillo de utilizar e incorpora unas instrucciones básicas. Están preparados para utilizarse en situaciones de mucha tensión y nervios", ha insistido.
Por último, la experta también ha advertido que el riesgo de sufrir golpes de calor aumenta en verano debido a las altas temperaturas. En ese sentido, ha resaltado que la prevención es la mejor herramienta, una estrategia que pasa por evitar la exposición al sol durante las horas centrales del día, mantenerse bien hidratado y reducir la práctica de ejercicio físico al aire libre en esos momentos.
Si, a pesar de ello, aparecen los primeros síntomas, la docente recomienda actuar con rapidez. "Hay que enfriar a la persona, llevarla a una zona fresca y procurar que se hidrate bien para que el episodio no evolucione a un golpe de calor".