James Hardie inaugura su segunda línea en Orejo que duplicará su producción y creará 40 empleos - JOSE ROMAN CAVIA SOTO-GOBIERNO DE CANTABRIA
SANTANDER, 19 Mar. (EUROPA PRESS) -
La fábrica de James Hardie en Orejo (Marina de Cudeyo) ha inaugurado este jueves su segunda línea de producción después de una inversión de 150 millones de euros, financiada íntegramente con capital privado, con la que duplicará su producción y facturación de aquí a 2030 y creará 40 nuevos puestos de trabajo -pasará de 120 a 160 empleados- cuando las dos líneas estén a pleno rendimiento.
Concretamente, la multinacional va a centralizar en Cantabria el 35% de su producción en toda Europa en un proyecto con el que ha ganado 11.000 metros cuadrados de superficie, con el objetivo de modernizar los procesos y situarse como la factoría de fibroyeso más grande y eficiente del mundo.
La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, que ha asistido a la inauguración, se ha mostrado orgullosa de contar en la región con una compañía "puntera, modélica y comprometida con la excelencia, la mejora continua y la creación de empleo cualificado" y ha señalado que es "un día grande para Marina de Cudeyo y para Cantabria".
Además, ha destacado la proyección internacional de la fábrica y su alineación con los objetivos de sostenibilidad y transición ecológica. "Sois el mejor ejemplo de la empresa que necesitamos y queremos en nuestra comunidad", ha añadido.
LA FÁBRICA
En Europa, James Hardie cuenta con cinco plantas de producción, coordinadas desde su sede regional en Düsseldorf (Alemania). Entre ellas se encuentra la instalación de Orejo, operada por James Hardie Spain, que es la única planta del grupo en el sur de Europa, y que se ha convertido en una instalación estratégica para el desarrollo europeo de la compañía.
En Cantabria, fabrica materiales de construcción, como placas para revestimiento en seco, placas para estructuras de madera y suelos para renovaciones y obra nueva. Estos productos se comercializan bajo la marca Fermacell y se caracterizan por sus prestaciones técnicas, su durabilidad y su contribución a modelos constructivos más eficientes y sostenibles.
La instalación de Marina de Cudeyo tiene una marcada vocación internacional y exporta el 91% de su producción, principalmente a mercados europeos como Francia, Suiza y Dinamarca. Además, apuesta por la innovación, el empleo cualificado y un modelo productivo alineado con los objetivos de sostenibilidad y transición ecológica.
Aparte del yeso, la otra materia prima principal que utiliza es el papel reciclado, unas 80.000 toneladas al año. Para obtener este material, la fábrica absorbe el 100% de la recogida que realiza la empresa pública MARE.
ENTORNO FAVORABLE PARA LAS EMPRESAS
Por otro lado, Buruaga ha reiterado la voluntad del Gobierno de trabajar "en complicidad activa con la empresa" para generar confianza y seguridad, eliminar barreras y crear un entorno favorable que facilite la actividad económica.
Como muestra de ello, ha puesto en valor las bajadas de impuestos a lo largo de la legislatura, la reducción de trabas burocráticas o el impulso a las infraestructuras y comunicaciones necesarias para que las empresas puedan "llegar y crecer".
También se ha referido a la Ley de Control Ambiental -que está en tramitación en el Parlamento-, la Agenda Digital, el Plan de Internacionalización y la mejora de la Formación Profesional para hacerla más dual y orientarla a las necesidades del tejido productivo cántabro.
El objetivo de estas medidas es construir un modelo productivo "más sólido, diversificado y competitivo" en el que la tecnología, la digitalización y la innovación son "pilares fundamentales".
"En poco más de dos años hemos pasado de una industria en recesión a una industria en crecimiento y hoy hay más empleo, mejores perspectivas empresariales y nuestra economía avanza", ha subrayado.
También han asistido a la inauguración los consejeros de Industria, Eduardo Arasti, y Fomento, Roberto Media; el delegado del Gobierno, Pedro Casares; el alcalde de Marina de Cudeyo, Pedro Pérez; el consejero delegado de James Hardie, Cristian Claus, y el director de la planta cántabra, Fernando Herrera, entre otros.
Para Claus, esta inversión es una "declaración de intenciones" y una demostración de la confianza que el grupo tiene depositada en Cantabria. "Orejo se lo ha ganado", ha afirmado.
Por su lado, Herrera ha augurado un "futuro prometedor" para una planta que esa ahora más moderna, más flexible y está mejor preparada para afrontar los desafíos.
OPTIMISMO
Por otra parte, la presidenta de Cantabria se ha mostrado optimista respecto al futuro de la región y confía en la capacidad de las empresas y los trabajadores para hacer frente a "múltiples incertidumbres energéticas, regulatorias o arancelarias".
Según ella, a la "ausencia de una política industrial y energética nacional" se suma ahora la situación geopolítica internacional, con "consecuencias inciertas" que ya están afectando a las familias y también al tejido productivo, especialmente, la subida del precio de la energía y de los combustibles.
Cree que "es el momento de la unidad" y ha reclamado una "respuesta de país" para superar esta "crisis global", respuesta que "no debería demorarse ni un día más".
Sobre las propuestas enviadas al Gobierno central, Buruaga las ha calificado como "útiles", al incluir alivios fiscales "inmediatos" y medidas regulatorias que "devuelvan la competitividad" a la economía cántabra y española. "Una vez que conozcamos el plan del Gobierno de España, si es necesario complementarlo, que nadie dude que el Gobierno de Cantabria lo hará", ha enfatizado.