Archivo - El termómetro de una parada de autobús - Alberto Ortega - Europa Press - Archivo
MADRID/SANTANDER 8 Ago. (EUROPA PRESS) -
La ola de calor afectará desde este viernes a todo el país, también a Cantabria, con temperaturas que superarán los 40 grados centígrados, según datos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) consultados por Europa Press.
En concreto, Cantabria del Ebro estará el sábado en aviso amarillo (riesgo) por temperaturas máximas, desde las 13.00 a 20.00 horas, que podrían alcanzar los 41C en Polientes.
En otras zonas de la región, los termómetros marcarán 37C en Matamorosa, 34C en Liébana o 33C en Vega de Pas. Mientras, Torrelavega se quedará en 28C y Santander en 26C.
Por otra parte, el domingo 11 es probable que se superen los 40C en el Cantábrico oriental y en los valles del Ebro debido al viento del sur. De esta forma, los termómetros en Cantabria pasarán a máximas de 43C en Ramales de la Victoria, 42 en Bádames, 41 en Polientes, 40 en Molledo o 39 en Potes.
A nivel nacional, la actual situación de estabilidad atmosférica, con cielos poco nubosos, elevada insolación y vientos flojos, tenderá a mantenerse y reforzarse en los próximos días, especialmente a partir de este viernes, con el desarrollo de una dorsal en niveles medios.
Por este motivo se espera que las temperaturas, ya elevadas, continúen ascendiendo progresivamente en las próximas jornadas, favorecidas por un viento del sur y sureste, alcanzando valores de peligro importante, especialmente en los valles de los grandes ríos peninsulares y depresiones del nordeste.
Las temperaturas mínimas también serán elevadas entre el viernes y el domingo, con noches por encima de 22-25C en buena parte del territorio, especialmente en los valles y, el domingo, en el Cantábrico oriental.
Durante el fin de semana habrá un incremento de la inestabilidad atmosférica y aumentará la probabilidad de tormentas principalmente en el entorno de la cordillera Cantábrica, sistema Ibérico y Pirineos. Dada la escasa humedad, es probable que las tormentas consistan básicamente en actividad eléctrica y rachas fuertes o muy fuertes de viento.
A partir del lunes se prevé una progresiva penetración de la masa de aire atlántico en toda la Península, dando lugar a descensos continuados de las temperaturas. Los valores alcanzados a partir de este día, siendo altos, serán más propios del verano y muy probablemente no cumplirán los criterios de ola de calor.