UIMP.- Molina Foix echa en falta rasgos literarios en el cine español, que trata los guiones como "elemento subsidiario"

Actualizado 28/08/2007 21:21:08 CET

SANTANDER, 28 Ago. (EUROPA PRESS) -

El escritor, cineasta y columnista Vicente Molina Foix aseguró hoy que el "punto más defectuoso" del cine español está en los guiones, que es la parte que "suele dejar más que desear", incluso en películas de directores españoles consagrados, y normalmente se aborda como un "elemento subsidiario". En su opinión, "los guiones deberían tener un rasgo literario", pero sin hacer tampoco guiones literarios, que confesó detestar.

Por ello, en la rueda de prensa previa a su intervención en los 'Martes Literarios' de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), Molina Foix animó a los escritores a acercarse también a los autores de guiones, un acercamiento que, según dijo, siempre ha echado de menos. Como ejemplo de lo que deberían ser los guiones, citó al director Alfred Hitchcock, al que admira y al que se refirió como "un gran inventor de cómo contar, de una manera única, el cine".

Comparó además la situación actual del cine, en lo relativo a las cuestiones de distribución y la Ley del Cine, con la de la literatura, ya que, a su juicio, las librerías siguen el mismo modelo que la industria cinematográfica.

En su opinión, la 'Ley del cine' aunque "no va a mantener artificialmente en cartel las películas", sí que mantendrá la posibilidad de que el público pueda acercarse a ellas, y reconoció que él, como espectador y lector, quiere tener la posibilidad tanto de ver cine como de leer novelas españolas.

Molina Foix, que dirigió y escribió el guión de su película 'Sagitario' y colaboró el año pasado en el festival 'Zinegoak', habló también de su labor literaria y explicó que para escribir se pone en el lugar del lector, "pero unas horas antes". De hecho, aseguró que para él, "el motor de la escritura" es no saber lo que va a decir y además en cada novela cambia de registro, mediante su "método orientativo".

"La novedad es lo que me pone en tensión y lo que me excita y es un principio que no variaré nunca", aseguró el escritor, quien señaló que aunque el resultado sea bueno, no le tienta "volver a repetir la misma fórmula". "Nunca me bañaría dos veces en las aguas de la misma novela", insistió.

A modo de ejemplo, señaló que en su novela 'El abrecartas' abordó un planteamiento que antes no había tratado. El libro es histórico en su marco, pero tuvo que adoptar la mentalidad de alguien que introducía la historia. Según indicó, como no es historiador noveló los hechos históricos e incorporó unos personajes ficticios dentro de ese marco. "Fue un libro más atrevido por su dimensión que por el estilo", agregó.

En este reto, que definió como el "más gratificante", el escritor mezcló personajes reales como Vicente Aleixandre, Miguel Hernández, Federico García Lorca y Rafael Alberti con otros imaginarios, pero intentando que los primeros fueran tan sencillos como los desconocidos y que estos, a su vez, fueran tan importantes como los escritores.