TOLEDO, 24 Jul. (EUROPA PRESS) -
El complejo astronómico de La Hita, en Toledo, ha registrado el impacto de cuatro fragmentos desprendidos del cometa 169P/NEAT, uno de los cuales sobrevoló la provincia de Cuenca durante la noche del 22 al 23 de julio, extinguiéndose a unos 79 kilómetros de altura sobre el municipio de Cañamares.
En un comunicado, el complejo astronómico ha señalado que los cuatro fragmentos de cometa impactaron a unos 80.000 kilómetros por hora contra la atmósfera terrestre y, como consecuencia del violento choque, cada uno de ellos originó una brillante bola de fuego.
El primero de estos eventos tuvo lugar en torno a las 23.50 horas y sobrevoló el sur de Portugal. Instantes después, pasados siete minutos de la media noche, un segundo fragmento de mayor tamaño impactó sobre la provincia de Málaga, dando lugar a una bola de fuego casi tan brillante como la Luna.
El tercer impacto ocurrió en torno a las 2.23 horas. La bola de fuego sobrevoló la provincia de Cuenca, iniciándose a unos 100 kilómetros de altura sobre la vertical de la localidad de Sotos y avanzando en dirección norte hasta extinguirse a unos 79 kilómetros de altura sobre Cañamares. Finalmente, tan sólo dos minutos después, tuvo lugar el último impacto, esta vez a unos 100 kilómetros de altura sobre la vertical del Golfo de Cádiz.
Todas estas bolas de fuego fueron registradas por los detectores que la Universidad de Huelva opera en el Complejo Astronómico de La Hita (Toledo), así como en los Observatorios de Calar Alto (Almería), El Arenosillo (Huelva), Sevilla, y La Pedriza (Jaén).
El análisis preliminar del fenómeno llevado a cabo por el Profesor José María Madiedo (Universidad de Huelva) ha revelado que todas estas bolas de fuego se extinguieron cuando se encontraban a alturas superiores a los 70 kilómetros de manera que ningún fragmento consiguió impactar contra el suelo.
Los detectores ubicados en La Hita han registrado también datos que permitirán conocer la composición química de estos fragmentos cometarios, lo cual permitirá a los investigadores obtener información sobre los materiales de los que está formado el cometa 169P/NEAT.
Estas bolas de fuego están asociadas a una lluvia de estrellas conocida como 'alfa-Capricórnidas', que continuará activa durante las próximas noches y es conocida por producir espectaculares bolas de fuego como las que se registraron durante la madrugada del 22 al 23 de julio.