La próxima primavera publicará la segunda parte, que irá en la línea de 'Mystic River', de Dennis Lehane
ALBACETE, (Laura Gómez del Barrio para EUROPA PRESS)
'Pueblo pequeño, infierno grande'. Este dicho popular, con el que se alude a esos hechos de malicia y crueldad que a veces ponen patas arriba la convivencia serena que caracterizan a los entornos rurales, condensa 'La mala hija', la última novela de Pedro Martí (Almansa, 1988), que ya suma 70.000 lectores y este miércoles se ha colgado un nuevo galardón: el de mejor audiolibro en español de los Premios Bookwire.
Con ella, este maestro de Inglés afincado en Murcia, ha entrado por la puerta grande en el conocido como 'rural noir', ese subgénero de la novela negra y del thriller que ubica los crímenes y las investigaciones en entornos rurales, demostrando que la localidad albaceteña de Almansa tiene los mimbres para estar a la altura de, entre otros, el reconocido Valle de Baztán de Dolores Redondo.
"Mis dos anteriores novelas transcurren en Barcelona, porque se trataba de casos grandilocuentes de asesinos en serie, mafias....Me apetecía dirigirme a esa maldad más familiar, que puede ser incluso más tenebrosa, porque quien puede estar haciendo el mal puede ser tu vecino o tu primo. Da verdadero miedo. Todo el mundo puede ser malo si se dan las circunstancias...", indica en una entrevista con Europa Press Martí, que asegura que la identidad que tiene Almansa la hace "muy microclimática".
"Pensé en la industria del calzado, en sus vinos. Tiene pantano, un castillo.... tiene muchos ingredientes muy atractivos para una novela negra. Pero además, este género no se había prodigado mucha por esta zona, y me dije: ¿Por qué no poner más crimen en La Mancha?".
Pero Martí va más allá y, además de situar a Almansa en el mapa del 'rural noir', aprovecha el crimen de Belén Villalba para poner la lupa sobre cuestiones como la violencia machista, los lazos familiares, los abusos de poder o la "falta de empatía", dando a la vez protagonismo a las personas neurodivergentes o a esos jóvenes que, en pleno siglo XXI, no se atreven a reconocer su homosexualidad por miedo a ser rechazados.
"Jesús Lens, el director de Granada Noir, catalogó la novela como 'oda a la diferencia'. No es lo que pretendía, pero hay que dar voz y espacio a estas realidades, dejando que el lector se haga su propia opinión sobre temas que aborda, que van mucho más allá del crimen. Sería de necios no hacerlo. Si algo tiene de juguetón la novela negra, es retratar un momento social y preocupaciones. Esto me ha hecho interesarme por el género", reconoce.
Para ello, ha construido una legión de personajes muy curtidos, llenos de misterios y silencios. "Crear una historia con personajes vivos, dolientes y verosímiles es para mí una obsesión. Soy muy fan de Toni Hill, Ruiz Zafón, de Víctor del Árbol, escritores que hacen personajes notables y humanos. He echado muchas horas de 'tuits', de 'streamers', para adaptarme y ver cómo hablarían las personas de ciertos estratos sociales, adolescentes... Ha sido muy trabajoso, pero meterme en la piel de los personajes es el reto que más me gusta".
Pero no todos los personajes que aparecen en 'La mala hija' son ficticios. "La Puri es completamente auténtica", avisa Martí en la segunda página de la novela, que la ha catapultado a la fama.
"Necesitaba una camarera que sirviese de alivio cómico para la historia y de ancla empática para la protagonista, que siente desarraigo con Almansa, pese a ser su lugar de origen. Cuando me di cuenta de que la persona que estaba construyendo era mi amiga Puri, le pedí permiso, y me dijo que adelante. No sé si se imaginaba que la novela se iba a leer tanto que iban a ir a verla todas las semanas a probar un poco de su tortilla, que está buenísima, y a que les firme el libro. Espero no haberla metido en un lío...".
RUTA LITERARIA
Y es que con esta "carta de amor velada" que ha escrito a Almansa, Martí empieza a ser profeta en su tierra, pues ya hay una ruta literaria por los escenarios por los que transcurre la historia.
"La primera que hice me acompañaron 200 personas procedentes de clubes de lectura de la Manchuela conquense, una auténtica maravilla. El 24 de octubre repetimos. Intentaremos hacer un par al año para explicar la novela. Me consta que hay gente que va a la oficina de turismo a preguntar por ese folleto que existe para poder hacer la ruta. Me llena el corazón que Almansa sea visitada por 'La mala hija'".
El éxito del conocido como 'Twin Peaks manchego', que alcanza las 15 ediciones y ha traspasado fronteras --se va a traducir al italiano, polaco y francés--, triunfa también en otros formatos, pues Martí ha recogido este miércoles en Barcelona la mención Fabely al mejor audiolibro en español votado por los oyentes en los premios Bookwire.
Ese consumo más alejado de lo que es el libro tradicional le lleva a soñar con que la teniente de la UCO Alma Ortega dé el salto a la pantalla. "Sería un orgullo. ¿Imaginas que un día van al bar de la Puri a grabar? Nos moriríamos todos y ella la primera ...." ríe este autor almanseño, que confía en que la segunda entrega en la que trabaja llegue a las librerías en primavera de 2027.
"Si a 'La mala hija' la han catalogado como el Twin Peaks manchego, esta secuela será más bien un 'Mistic River' --avanza en alusión al libro de Dennis Lehane que Clint Eastwood llevó al cine--. Unos chavales que hicieron algo en el pasado, cuyas consecuencias llegan hasta nuestros días y hacen su progenie, en esa cadena de maldad que parece que se hereda...", adelanta Martí, que con esta segunda parte pondrá el foco en la capacidad de atención que está perdiendo el ser humano o en la manipulación de las redes sociales.
Pero antes de eso, el próximo mes de noviembre se van a reeditar sus dos primeras novelas: 'La pieza invisible' y 'Donde lloran los demonios'. "En su momento, no tuvieron una edición muy profesional. No he querido reescribirlas, porque serían otras novelas. Tienen defectos, pero tienen mi voz, mis personajes y algunas cosas que van a quedar en mi literatura “.
"A veces siento que no me satisfacen del todo, pero la segunda, 'Donde lloran los demonios', fue finalista del Festival Cartagena Negra el año que ganó 'La novia gitana'", recuerda este maestro de Inglés que, tras fichar por Destino, acaricia el sueño de poder vivir de seguir contando historias, aunque sean negras.