El digitalizador del Archivo Municipal de Villarrubia de los Ojos, Santiago Díaz del Campo. - EUSEBIO GARCÍA DEL CASTILLO/EUROPA PRESS
VILLARRUBIA DE LOS OJOS (CIUDAD REAL), 16 (EUROPA PRESS)
Hay trabajos que todavía arrastran una imagen asociada al silencio, al polvo y a grandes cajas llenas de papeles antiguos, pero Santiago Díaz del Campo, con 29 años, está demostrando en Villarrubia de los Ojos que un archivo municipal también puede hablar el lenguaje de Instagram, Facebook o TikTok.
Es el digitalizador y divulgador del Archivo Municipal del Ayuntamiento de Villarrubia de los Ojos y lleva tiempo sacando a la luz documentos, fotografías y pequeñas historias que permanecían custodiadas en el Archivo. Lo que comenzó como un proyecto para preservar documentación se ha acabado convirtiendo también en una ventana abierta al pasado de Villarrubia.
"En un principio solamente planteamos la opción de digitalizar, pero con el tiempo dijimos: con todos los medios que hay ahora mismo para hacer esto accesible y que la gente lo conozca, ¿cómo no lo hacemos?", explica en una entrevista a Europa Press.
El resultado ha superado las expectativas con las que arrancaron. La cuenta de Instagram se acerca a los 4.000 seguidores en una localidad de poco más de 9.000 habitantes, mientras Facebook supera el millar y TikTok ronda entre los 1.500 y 1.700.
Y el interés ha saltado incluso las fronteras de Villarrubia. Díaz del Campo asegura que el contenido empieza a ser seguido desde archivos argentinos y por usuarios de países como Ecuador, Alemania o Italia.
La clave está en no limitarse a mostrar un papel antiguo. "Intentamos no solamente subir un documento o una fotografía, sino hacer vídeos explicativos de lo que aquí tenemos y contar esa historia", señala.
Entre sus manos han pasado documentos de todo tipo. Desde las denominadas guías IPE, utilizadas por la Iglesia durante la dictadura para realizar calificaciones morales de películas, hasta documentación de la Guerra Civil o de la Guerra de la Independencia, con escritos tanto franceses como españoles.
Sin embargo, su documento favorito no es necesariamente el de mayor trascendencia histórica. Es una carta del siglo XIX en la que un secretario escribe a un amigo y le pide que compre perdices para un banquete. Una pequeña escena cotidiana que, casi dos siglos después, permite asomarse a la vida de quienes ocuparon aquellos mismos espacios.
UN FOTÓGRAFO QUE RETRATÓ TODO UN PUEBLO
Si los documentos cuentan una parte de la historia, las fotografías están permitiendo reconstruir otra. El Archivo Municipal ya disponía de una colección recopilada durante años, pero recientemente recibió la donación de alrededor de 10.000 u 11.000 negativos de Domingo Córdoba, un aficionado a la fotografía que documentó la vida cotidiana de Villarrubia.
Su cámara no se limitó a bodas, bautizos y comuniones. Fotografió calles, edificios que ya han desaparecido, fiestas, escenas costumbristas y visitas de artistas como Los Chichos o Fernando Esteso.
"Gracias a eso podemos reconstruir momentos que de otra forma se hubiesen perdido para siempre", destaca Díaz del Campo.
Entre las imágenes aparecen matanzas tradicionales, carnavales, ferias, agricultores trabajando, entre otros actos. También rostros de personas de las que todavía se habla en Villarrubia, pero cuya apariencia muchos vecinos ya desconocían.
Para Santiago hay además una emoción añadida. Entre aquellos negativos ha encontrado fotografías de sus propios padres cuando eran pequeños.
LOS JÓVENES TAMBIÉN QUIEREN MIRAR ATRÁS
Una de las mayores sorpresas ha sido precisamente la respuesta de las nuevas generaciones. El equipo pensaba inicialmente que el contenido atraería sobre todo a vecinos de mayor edad interesados en recordar su infancia, pero ha ocurrido también lo contrario.
"La gente joven se está implicando mucho y sigue mucho lo que vamos haciendo, porque es un trabajo que también les ayuda a descubrirse a sí mismos", explica el divulgador.
Por eso, junto a materiales mucho más antiguos, también recupera imágenes de los años 90 y principios de los 2000. Basta con mostrar el parque, la fiesta o el rincón del pueblo donde quienes hoy rondan la treintena pasaron su infancia.
Díaz del Campo defiende que otros municipios deberían seguir el mismo camino. Considera que divulgar los archivos permite "democratizar" el patrimonio y hacer más transparente el trabajo de la Administración.
Todavía queda mucho por hacer. Calcula que puede quedar por digitalizar aproximadamente un 80% de los fondos, mientras el archivo continúa creciendo mediante nuevas donaciones.
Su gran reto está mucho más atrás en el tiempo. El incendio del Ayuntamiento durante la ocupación francesa previa a la Guerra de la Independencia provocó la pérdida de buena parte de la documentación anterior a 1813. Villarrubia conserva documentos aislados desde el siglo XVI, pero existe un importante vacío histórico.
Parte de ese pasado, sin embargo, puede reconstruirse gracias a documentación conservada en el Archivo Histórico de Zaragoza relacionada con la antigua dependencia señorial de Villarrubia. "Lo que más ilusión me hace es que ese vacío histórico lo vayamos recuperando poco a poco", confiesa.
UN ARCHIVO CON DOCUMENTOS DESDE 1555
Detrás del proyecto está también Gema Redondo del Prado, técnica titular del Archivo Municipal desde 2002. Su trabajo pasa por custodiar, inventariar y organizar los fondos, además de atender a ciudadanos, empleados municipales e investigadores.
La documentación más antigua conservada se remonta a 1555, fundamentalmente expedientes de amojonamiento y deslinde. Desde 1813 existen actas en las que quedan reflejados acontecimientos como las guerras carlistas, la invasión francesa o la Guerra Civil.
También se conservan antiguos libros de nacimientos, matrimonios y defunciones anteriores a la implantación del Registro Civil, además de padrones que resultan especialmente útiles para investigaciones genealógicas.
Redondo explica que la pandemia aceleró la apuesta por la digitalización. Fue entonces cuando se buscó un perfil que no fuese únicamente técnico, sino también capaz de contextualizar históricamente los documentos. "Apareció nuestro compañero Santiago y es el que inicia la digitalización del archivo", recuerda.
"UNA REVOLUCIÓN" PARA UN TRABAJO SILENCIOSO
Por su parte, la alcaldesa de Villarrubia de los Ojos, Encarnación Medina Juárez, considera que la incorporación de las redes sociales ha supuesto "una revolución" para dar visibilidad a un trabajo que tradicionalmente ha sido "callado" y "silencioso".
Según los datos aportados por la alcaldesa, ya se han digitalizado alrededor de un millar de documentos y unas 4.000 fotografías.
"A todos nos gusta ver y reconocernos en el pasado", resume Medina. Y quizá ahí esté buena parte del éxito: convertir un archivo que durante décadas esperaba a que alguien acudiera a consultarlo en otro que ahora sale cada día a buscar a sus vecinos.te