La abulense Santa Teresa consigue un huevo hilado sin conservantes que multiplica por 7 su margen de caducidad

Actualizado: viernes, 24 diciembre 2010 13:16

La empresa reparte 115.000 kilos de este producto cada año y amplía en 50 empleados su plantilla durante el periodo navideño

ÁVILA, 24 Dic. (EUROPA PRESS TELEVISIÓN) -

La empresa abulense Santa Teresa ha conseguido, tras un "importante" trabajo de I+D, un huevo hilado "limpio" con una calidad de conservación de 60 días, hasta siete veces más de lo que duraba anteriormente.

Los componentes del equipo de I+D de Santa Teresa, junto con el centro tecnológico Cayacea, han trabajado durante dos años para alcanzar este logro, un huevo hilado "sin ningún conservante y que dura 60 días de caducidad frente a los cinco u ocho de antes", según recalca el presidente de Santa Teresa, Julián Gil.

Este producto, estrechamente ligado a la gastronomía navideña tradicional española, es "un producto muy sencillo" en sus componentes: yemas de huevo fresco y azúcar. Se trata, como dice Gil, de una hebra con sabor dulce que "no empalaga".

Gracias a unas proporciones adecuadas--que no se pueden revelar-- de gas aligal, compuesto por nitrógeno y anhídrido carbónico, han conseguido que este producto dure hasta dos meses, lo que ha contribuido a que esta pyme abulense se convierta en "casi en un monopolio" en la comercialización de este alimento. "El huevo hilado lo tenemos casi en la totalidad de las cadenas españolas. Todo el que se vende en los comercios es nuestro", asegura el presidente de la compañía.

Tradicionalmente, el huevo hilado de Santa Teresa se vendía a granel en las pastelerías. Este año, después de que esta firma lo haya distribuyera en solitario durante mucho tiempo, pequeñas empresas se han sumado a su comercialización aunque Gil reconoce que ellos son "los pioneros" y están "prácticamente solos en el mercado".

PROCESO DE ELABORACIÓN

El proceso de elaboración es sencillo. La yema pura, perfectamente tamizada, sin galladura ni telilla, se vuelca a través de un colador con 13 agujeros a un caldero lleno de almíbar--agua y azúcar-- e hirviendo a 125 grados.

Al entrar en contacto con el almíbar hirviendo, la yema se convierte en sólida. Dentro del caldero, se mueve en círculo formando una madeja, que se saca después con una badila y se lava en agua para retirar el exceso de azúcar. Finalmente, se pasa a la cámara de frío para que pierda todo el rocío del almíbar y se pueda proceder a su envasado manual una vez está seco y fresco.

El color dorado de este huevo hilado se consigue gracias a una alimentación especial de las gallinas que producen estos huevos. Se trata de "productos especiales de alimentación, de acuerdo con unos estándares de calidad y de mejora" para que los animales tengan una alimentación más sana y produzcan ese huevo.

Se trata, como dice Gil, de un producto "ideal" para complementar con las cenas frías, "cada vez más de moda". Puede ir acompañado de embutidos y ternera fría aunque su combinación más obvia, según asegura, es con jamón cocido o de bellota "por el contraste que hay entre ese sabor especial del jamón y el azúcar que proporciona el huevo hilado".

A pesar de la crisis, Santa Teresa no ha disminuido sus ventas ya que el consumidor que adquiere los productos de esta pyme es un cliente con "un nivel económico y preocupado por lo que come". A pesar de ello, Gil aseguró que "hay que tener mucho ingenio para continuar en el mercado y luchar contra todos aquellos que se resisten a comprar productos sofisticados y productos gourmet".

UN POCO DE HISTORIA

Esta pyme nació en 1860 como una pastelería artesana en Ávila iniciada en la elaboración de las famosas 'Yemas de Santa Teresa'. Tras más de un siglo de actuación, en 1989 la familia propietaria vendió la confitería a los actuales accionistas y comenzó un "profundo proceso de transformación empresarial".

En la actualidad, la empresa comercializa 200.000 cajas de yemas anuales, su producto "estrella", y mantiene el monopolio de productos como la carne de membrillo sin conservantes, de la que vende 500 toneladas cada año, o el huevo hilado, del que reparte 115.000 kilos y cuya producción permite durante la Navidad ampliar en 50 empleados la plantilla, integrada por 85 trabajadores.

Este año, la empresa abulense cumple su 150 aniversario con el propósito de aumentar la facturación un 17 por ciento con respecto al ejercicio anterior y consolidar en el mercado nacional sus más de 30 productos "cien por cien naturales", así como de incrementar el conocimiento de los mismos entre el cliente final y cruzar las ventas.

Trabajan bajo el lema 'Somos lo que comemos', como reflejo de su filosofía de producto. Precisamente, los alimentos que vende tienen como denominador común la ausencia de conservantes--todos son además aptos para celiacos, excepto la mayonesa--, el sabor tradicional y la calidad, además de la originalidad.

"A día de hoy ofrecemos productos sanos, saludables. Miramos por que los productos que ofrecemos sean limpios, no tengan conservadores, no tengan colorantes, aditivos o emulsionantes. Que sean productos naturales, porque sí creemos que la persona es de acuerdo con lo que come y, si come mal, termina mal", aseguró Gil.

El gazpacho raf, la salsa de tomate a la albahaca, los pasteles de cabracho y centollo, las quiches, la bechamel, o la Mayonesa Virgen Extra, ésta última salida de una receta del chef Martín Berasategui que le ha validado la Patente Europea de Invención, son algunas de las creaciones de esta pyme abulense que aboga por la innovación constante, especialmente desde que en el año 2000 lanzara su mayonesa y comenzara a investigar nuevas ideas.

Además, cuenta con una importante gestión empresarial moderna, es una de las 100 empresas españolas que tiene reconocida la distinción de Empresa Familiarmente Responsable (EFR). Cuenta con una plantilla en la que el 70 por ciento son mujeres y son una empresa preocupada por la inserción social de personas con algún tipo de dificultades. colaboran estrechamente con la Fundación Abulense para el Empleo (Fundaben), dando trabajo a jóvenes con discapacidad.