VALLADOLID 27 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Consejo de Gobierno ha aprobado hoy el proyecto de decreto que regula el régimen jurídico de los aprovechamientos forestales en montes y otras zonas arboladas no gestionadas por la administración de la Comunidad de Castilla y León, con el objetivo de promover la realización más sencilla de estos aprovechamientos en terrenos de régimen privado, apoyando su sostenibilidad.
En este sentido, quedan excluidos los aprovechamientos cinegéticos, micológicos y los relativos a especies incluidas en el Catálogo de Flora Protegida de Castilla y León, que cuentan con regulación específica, según señala la Junta a través de un comunicado.
También se excluyen los aprovechamientos maderables y leñosos gestionados directamente por la administración forestal de la Comunidad Autónoma debido a su propiedad, convenios establecidos con los propietarios o su carácter de montes de utilidad pública.
El decreto actualiza y amplía la regulación de los aprovechamientos forestales en Castilla y León, incorporando la resina, el corcho y el matorral, que hasta ahora no estaban reglamentados. Además, se reduce la intervención administrativa en la tramitación.
Según el tipo de aprovechamiento, será necesario contar con autorización administrativa para maderables, leñosos, de resina y corcho en determinadas condiciones, así como para los experimentales o con fines de investigación.
Por otra parte, se exigirá una declaración responsable para aprovechamientos en montes con instrumentos de planificación, de turno corto o menor cuantía, de restos maderables o leñosos procedentes de trabajos de mejora selvícola, piña cerrada, resina, matorral y aquellos derivados de la declaración de plagas, enfermedades forestales o eventos catastróficos.
Asimismo, existen aprovechamientos no sujetos a regulación, como la recolección de piña abierta, ramas muertas, matorral de altura inferior a 1,5 metros, plantas medicinales, frutos silvestres y ciertas cortas de arbolado necesarias para obras u otros trabajos previamente autorizados por el órgano competente, detalla la informaicón.
En cuanto a las novedades del decreto, las solicitudes de autorización o declaraciones responsables deben presentarse preferentemente de forma electrónica y pueden realizarse en cualquier momento del año. El plazo para resolver las autorizaciones es de un mes (silencio administrativo negativo). Los aprovechamientos maderables tienen un plazo general de ejecución de dos años; para el resto, un año.
Por otra parte, se establecen medidas preventivas para evitar incendios forestales, condiciones relativas al tránsito de maquinaria y la exclusión de aprovechamientos en árboles con nidos de especies amenazadas. Por último, habrá disposiciones específicas aplicables a determinados aprovechamientos, como periodos hábiles o condiciones de ejecución.
En cuanto a control y sanciones, el articulado implementa un régimen de vigilancia de los aprovechamientos. Las infracciones y sanciones se rigen por la legislación estatal y autonómica en materia forestal.
También se establecen disposiciones transitorias hasta la aprobación de normativas específicas para determinados productos forestales. El decreto busca una gestión más eficiente y sostenible de los recursos forestales, en un contexto de incremento de la superficie forestal según datos del último Inventario Forestal Nacional.
En Castilla y León, se tramitan anualmente unos 20.000 expedientes de aprovechamientos forestales en montes no gestionados por la administración forestal, generando un valor directo estimado de 45 millones de euros, que se duplica al considerar los costes de extracción y procesamiento. Aunque la mayor parte de este valor corresponde a biomasa y madera, otros productos como la castaña, la resina, el corcho y el piñón también son relevantes.
De estos expedientes, se estima que el decreto simplificará el régimen de 18.000 (90 por ciento), pasando de autorización a declaración responsable, lo que reducirá trámites administrativos y tiempos de espera, sin pérdida de garantías ambientales. Además, prevé teletramitaciones y plataformas informáticas para facilitar la gestión de los trámites.
Los aprovechamientos forestales contribuyen a la dinamización demográfica y a la lucha contra la despoblación en el medio rural, consolidando la cohesión territorial en Castilla y León y creando sinergias con la futura Ley de Dinamización Demográfica de la Comunidad. También promueven paisajes resilientes y ayudan a reducir el peligro de incendios forestales, concluye la Junta.