VALLADOLID 8 May. (EUROPA PRESS) -
El Comité Autonómico de Entidades de Representantes de Personas con Discapacidad en Castilla y León (CERMI CyL) se ha adherido a la Declaración del movimiento CERMI con motivo del Día de Europa, que se celebra este sábado, 9 de mayo, y en el que el sector de la discapacidad reclama que la futura política presupuestaria de la Unión Europea mantenga y refuerce su dimensión social.
Bajo el lema 'Sin lo social no hay Europa', la declaración centra sus reivindicaciones en las negociaciones del próximo Marco Financiero Plurianual 2028-2034, el presupuesto que marcará las prioridades de la Unión Europea durante la próxima década y que, según advierte el movimiento CERMI, no puede construirse a costa de debilitar las políticas de cohesión e inclusión.
El CERMI recuerda que este 2026 se cumplen también veinte años de la aprobación de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, un tratado vinculante que obliga a las instituciones europeas a incorporar la discapacidad y los derechos humanos en todas sus políticas, inversiones y presupuestos.
En este contexto, el movimiento de la discapacidad, a través de un comunicado recogido por Europa Press, alerta del riesgo de que las nuevas prioridades europeas vinculadas a la competitividad y la defensa provoquen un desplazamiento de la inversión social, debilitando instrumentos esenciales como el Fondo Social Europeo Plus (FSE+).
BLINDAR LA EUROPA SOCIAL.
La declaración reclama mantener un FSE+ autónomo, robusto y con financiación suficiente, rechazando la posible integración de los fondos sociales en grandes instrumentos macroeconómicos que puedan diluir las políticas de inclusión.
Asimismo, exige que al menos el 25 por ciento de este fondo se destine a inclusión social, lucha contra la pobreza y empleo inclusivo, además de reforzar la accesibilidad universal como criterio transversal en todas las políticas financiadas por la Unión Europea.
El CERMI defiende que la competitividad europea no puede construirse dejando atrás a las personas con discapacidad y reivindica el valor estratégico de la accesibilidad, el diseño universal y el talento de este colectivo como motores de innovación y cohesión social.
El movimiento social de la discapacidad advierte también de que la nueva estrategia europea de seguridad y defensa debe incorporar plenamente los derechos humanos y la accesibilidad, garantizando infraestructuras, sistemas de alerta y recursos preparados para toda la ciudadanía, incluidas las personas con discapacidad. Además, reclama una gobernanza europea basada en la participación efectiva de la sociedad civil organizada y de las organizaciones representativas de las personas con discapacidad.
Finalmente, ha agradecido el papel del Parlamento Europeo en defensa de la dimensión social del futuro presupuesto comunitario y ha instado tanto a las instituciones europeas como al Gobierno de España y al conjunto de administraciones públicas a mantener una defensa firme de la cohesión social, los derechos humanos y la inclusión.
La declaración concluye con una reivindicación clara: invertir en inclusión y derechos no es un coste, sino una condición imprescindible para el desarrollo, la innovación y la legitimidad democrática de Europa.