Publicado: jueves, 16 junio 2022 14:09

VALLADOLID, 16 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) de Castilla y León ha pedido a la Comisión Europea que "defina ya" la normativa que regulará la flexibilización de la Política Agrícola Común (PAC) para que los campesinos "planifiquen con tiempo sus producciones".

En este sentido, la organización agraria celebra que la institución europea, "por fin", haya sido "sensible al gravísimo e inédito" entorno en que se ejerce la agricultura y la ganadería hoy en Europa, "inimaginable hace solo un par de años, pero ha exigido con rotundidad a las autoridades comunitarias que definan cuanto antes las leyes que se diseñarán en el nuevo marco, para que los profesionales del campo se puedan adaptar a ellas", según un comunicado de COAG recogido por Europa Press.

La organización ha explicado que la petición se ha producido debido a que Bruselas ha decidido "relajar" las obligaciones medioambientales de la PAC para aumentar la capacidad productiva del campo europeo y poder así "afrontar la catarata de efectos perversos que sufre éste, que corona ahora la guerra, pero que comenzó con la pandemia, la crisis de la oferta y la posterior crisis de los insumos que disparó los costes de producción".

"El bloqueo a los cereales o la urea procedentes del este de Europa, que ha ocasionado la guerra con Ucrania y que impiden un mercado normal de piensos o fertilizantes en el campo de todo el mundo, entre otros muchos inconvenientes, ha precipitado la decisión comunitaria de flexibilizar las medidas", ha recalcado.

La organización también ha recordado que ha exigido esta medida a la Comisión Europea desde el otoño pasado y ahora pide a los responsables de la institución "que se dicten ya las reglas de las nuevas medidas".

El coordinador regional de COAG en la Comunidad castellanoleonesa, Lorenzo Rivera, ha afirmado que el año agrícola comienza en septiembre y, para entonces, los agricultores y los ganaderos "tendrán que saber ya el paquete normativo al que tendrán que atenerse en 2022/2023, dado que hay que planificar el año con tiempo por lo que no pueden andar improvisando continuamente".

Esto es debido a que los campesinos tienen que hacer acopios de insumos, preparación de las tierras y no pueden abordar estas decisiones "trascendentes a última hora, en tanto en cuanto los campesinos no pueden planificar si tienen incertidumbres".

"Porque la incertidumbre es ahora la regla", ha sentenciado el responsable nacional, Miguel Padilla, a lo que ha añadido que es "necesario saber si la flexibilización sentará un precedente a la hora de generar cambios posteriores".

FLEXIBILIZACIÓN "NECESARIA"

En esta línea, la organización agraria ha señalado que el propio ministro de Agricultura, Luis Planas, que considera que la flexibilización de la nueva PAC es "necesaria, da la razón a COAG cuando estima que este verano ya se debería tener una idea sobre lo que va a significar --la nueva normativa-- de cara a las siembras de otoño y de otoño-invierno".

Pero al referirse a los planes estratégicos enviados a Bruselas, dice que España podría enviar en julio el texto definitivo y que podría estar aprobado en verano, algo que "no es seguro".

Sobre esta cuestión, COAG ya consideraba en octubre que la "inseguridad alimentaria, que puede también presentarse en forma de crecimiento del precio de los alimentos y que por ello dificulte el acceso a los mismos a las capas sociales menos favorecidas, ya estaba aquí".

Por esta razón pedía de forma "urgente" que todas las exigencias que impone la PAC a la hora de producir sean "aplazadas o ralentizadas o flexibilizadas de manera temporal" para garantizar una producción de alimentos que "evite el desabastecimiento de la comida para humanos y para animales y, en último extremo, una desmedida escalada del precio de la cesta de la compra que según todas las señales se espera que se produzca en breve".