El CSIC convierte buses de Valladolid en laboratorios móviles para captar "puntos críticos" de contaminación del aire

Archivo - Un autobús de la línea 1 de Auvasa en Valladolid.
Archivo - Un autobús de la línea 1 de Auvasa en Valladolid. - EUROPA PRESS - Archivo
Europa Press Castilla y León
Publicado: viernes, 8 mayo 2026 18:35

VALLADOLID 8 May. (EUROPA PRESS) -

Un proyecto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha convertido autobuses urbanos de Valladolid en laboratorios móviles para evaluar la calidad del aire en tiempo real "calle a calle", lo que ha revelado "patrones y puntos críticos de contaminación" que serían "difíciles de detectar únicamente con redes de monitorización fijas".

Así, el trabajo del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA-CSIC) y el Instituto de Física Interdisciplinar y Sistemas Complejos (IFISC, UIB-CSIC) muestra que instalar sensores móviles de partículas finas (PM2.5) en autobuses urbanos permite obtener mapas detallados de la calidad del aire en tiempo real.

Los resultados, obtenidos tras desplegar los sensores en tres autobuses de Valladolid durante siete meses, superan las limitaciones de las estaciones fijas, con datos espacialmente limitados, y revelan patrones de contaminación como horas punta, durante el invierno y en intersecciones de alta circulación.

"Se trata de un sistema económico y escalable que permitiría a cualquier ciudad identificar, calle a calle, los puntos más peligrosos para la salud respiratoria y diseñar políticas de tráfico más eficaces", ha señalado el personal investigador al respecto.

En este sentido, el CSIC ha apuntado, en un comunicado recogido por Europa Press, que el PM2.5 se refiere a partículas microscópicas en el aire con un diámetro de 2,5 micrómetros o menor, lo que las hace invisibles a simple vista, pero "especialmente perjudiciales" para la salud humana.

Estas originan principalmente en el tráfico, las actividades industriales y los procesos de combustión y, debido a su pequeño tamaño, pueden penetrar profundamente en los pulmones e incluso entrar en el torrente sanguíneo. Además, se asocian con enfermedades respiratorias y cardiovasculares, así como con un mayor riesgo de mortalidad prematura, lo que las convierte en un "indicador clave" de la calidad del aire en entornos urbanos.

De este modo, los autobuses con censores que se desplegaron en Valladolid han obtenido datos de este indicador, midiendo de forma continua partículas finas mientras circulaban por diferentes barrios, lo que ha generado "más de un millón de datos".

Tras la calibración y validación frente a estaciones de monitorización de referencia, los sensores mostraron una "alta concordancia con las mediciones oficiales", lo que "confirma su fiabilidad a pesar de su menor coste"-

"La monitorización móvil nos permite ir más allá de las limitaciones de las estaciones fijas y captar cómo varía realmente la contaminación en la ciudad en tiempo real", ha explicado, en este contexto, el investigador del IFISC (UIB-CSIC), José Ramasco, uno de los autores principales del estudio publicado en la revista científica IEEE Internet of Things Journal, quien también ha incidido en que "este enfoque revela patrones que de otro modo permanecerían ocultos".

Por su parte, investigadora del IDAEA-CSIC y coordinadora del estudio, Teresa Moreno, ha destacado el valor de esta aproximación para la evaluación de la exposición urbana: "Estos sistemas nos acercan mucho más a la realidad de la exposición de la población, al proporcionar información a escala de calle y en condiciones reales de movilidad, para poder desarrollar estrategias de mitigación más específicas y eficaces".

TENDENCIAS

A diferencia de las estaciones tradicionales de calidad del aire, que proporcionan datos muy precisos, pero espacialmente limitados, los sensores instalados en autobuses "permiten generar mapas densos de los niveles de contaminación a lo largo de calles y rutas de transporte", y en este caso los resultados revelaron "claras tendencias diarias y estacionales".

Así, las concentraciones de PM2.5 alcanzaron picos durante las horas de la mañana y la tarde, probablemente vinculadas a la actividad del tráfico, y fueron consistentemente más altas en invierno debido a condiciones atmosféricas que favorecen la acumulación de contaminantes cerca del suelo.

El estudio también identifica puntos críticos de contaminación localizados, particularmente cerca de intersecciones con tráfico intenso, corredores de alta circulación y paradas de autobús donde los vehículos aceleran y frenan con frecuencia.

Estas variaciones a pequeña escala son "difíciles de detectar únicamente con redes de monitorización fijas", pero resultan "esenciales" para comprender la exposición real de la población, ha defendido el CSIC

De este modo, el equipo investigador ha apostado por la integración de datos procedentes de sensores móviles con las redes de monitorización existentes, ya que puede mejorar "significativamente" la toma de decisiones.

El estudio, financiado por el proyecto Next4mob de la Agencia Estatal de Investigación- Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, también señala algunos "retos prácticos", como el mantenimiento de los sensores, fallos puntuales de los dispositivos o interrupciones en la recogida de datos debido a la inactividad de los autobuses.

No obstante, los investigadores han precisado que estas limitaciones pueden mitigarse mediante el uso de sensores redundantes y un diseño robusto del sistema.

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