La presidenta de la Diputación y el rector de la UBU durante la firma del acuerdo. - DIP PALENCIA
PALENCIA, 8 May. (EUROPA PRESS) -
La Diputación de Palencia y la Universidad de Burgos han firmado un convenio de colaboración para la creación de una Estación Piloto de Monitorización (paleo)ambiental en la Cueva de los Franceses, ubicada en Revilla de Pomar, dentro del Geoparque de Las Loras.
El acuerdo, suscrito por la presidenta de la Diputación, Ángeles Armisén, y el rector de la Universidad de Burgos, José Miguel García, tendrá una vigencia de cuatro años prorrogables.
Durante la firma, Ángeles Armisén ha asegurado que es un día "muy importante" para la montaña palentina y para la provincia de Palencia, "pero también para la ciencia y el conocimiento" ya que la cueva de los Franceses "pasa de ser un gran recurso turístico a ser un gran espacio de referencia para la investigación científica sobre el clima".
El acuerdo no contempla contraprestación económica directa entre las partes, pero sí establece la colaboración para la búsqueda de financiación y la creación de una comisión mixta de seguimiento.
Para la presidenta de la Diputación, este convenio representa mucho más que un acuerdo institucional ya queSe "supone una apuesta estratégica por el conocimiento, la innovación y la sostenibilidad aplicada al territorio" ya que "un recurso natural único" como es la Cueva de los Franceses "aporta conocimiento sobre uno de los grandes retos globales, el cambio climático".
En este sentido, Ángeles Armisén ha aseverado que La Cueva de los Franceses "se ha demostrado un lugar idóneo" para este proyecto porque alberga formaciones como estalagmitas y coladas "que constituyen archivos naturales de gran valor científico".
Para la presidenta de la institución provincial, esta iniciativa permitirá reforzar el posicionamiento de la Montaña Palentina y del Geoparque Mundial de la Unesco de Las Loras "como un destino vinculado a la sostenibilidad, la investigación y el turismo de calidad".
"Este proyecto nos sitúa en el mapa de la investigación ambiental avanzada y abre nuevas oportunidades de desarrollo vinculadas al conocimiento y la divulgación científica", ha enfatizado Ángeles Armisén.
Por su parte, el director del grupo de investigación IsoTOPIK Lab de la Universidad de Burgos, Eneko Iriarte, ha destacado la "extraordinaria relevancia científica de la cavidad" ya que las estalagmitas son auténticos archivos naturales del clima y son formaciones que son capaces de conservar información sobre precipitaciones, temperatura, vegetación y cambios ambientales ocurridos durante miles de años.
Asimismo, Iriarte ha expuesto que el proyecto permitirá reconstruir la evolución climática del norte de la Península Ibérica y, al mismo tiempo, monitorizar cómo están respondiendo los sistemas naturales al actual contexto de calentamiento global.
"El calentamiento global ya no es una cuestión de futuro, sino una realidad que estamos observando en nuestros ecosistemas, en la disponibilidad de agua y en la evolución del clima. Para comprender realmente qué está ocurriendo y hacia dónde vamos necesitamos registros ambientales de calidad", ha afirmado Iriarte.
Según explicó el director de IsoTOPIK Lab, la Cueva de los Franceses reúne unas condiciones excepcionales para desarrollar este tipo de investigaciones, hasta el punto de convertirse "probablemente en el laboratorio más caro y científicamente valioso de la Universidad de Burgos", en referencia al extraordinario valor geológico y ambiental de la cavidad.
"Nos gustaría que dentro de unos años pudiéramos decir que una parte importante de esa futura red internacional de observatorios climáticos subterráneos comenzó aquí, en Palencia", ha concluido Eneko Iriarte.
Finalmente, el rector de la Universidad de Burgos, José Miguel García, ha señalado que este convenio ejemplifica cómo la colaboración entre instituciones permite desarrollar proyectos científicos de gran impacto territorial y proyección internacional, conectando investigación de excelencia, sostenibilidad y transferencia de conocimiento a la sociedad.
El convenio contempla la participación de investigadores de la Universidad de Burgos, en particular del grupo IsoTOPIK, referente nacional e internacional en el ámbito de la geoquímica isotópica y los estudios paleoambientales.
A través de técnicas avanzadas, como el análisis de isótopos estables o las dataciones U/Th, junto con la monitorización de parámetros ambientales actuales, el proyecto permitirá reconstruir la evolución del paleoclima regional y profundizar en el conocimiento del sistema kárstico.
En este contexto, el paleoclima se refiere al estudio del clima de la Tierra en épocas pasadas, mucho antes de que existieran registros meteorológicos. A partir del análisis de archivos naturales como los espeleotemas (estalagmitas o coladas), los investigadores pueden reconstruir cómo eran las condiciones ambientales hace miles de años, lo que resulta clave para comprender el cambio climático actual y anticipar su evolución futura.
El proyecto contempla, además ,la instalación de sistemas de monitorización ambiental en el interior de la cueva para el seguimiento de parámetros como la temperatura, la humedad, la concentración de CO2, la dinámica de goteo o la composición isotópica de las aguas.
Además de su dimensión científica, el convenio persigue reforzar el papel del Geoparque Las Loras como territorio innovador y comprometido con la sostenibilidad, integrando investigación, turismo y divulgación científica. La información generada permitirá enriquecer las visitas turísticas a la cueva mediante nuevos contenidos divulgativos relacionados con el cambio climático, la evolución ambiental y el funcionamiento de los sistemas kársticos.
El convenio incluye también un programa de socialización del conocimiento dirigido a centros educativos, con el desarrollo de materiales didácticos y actividades que permitirán al alumnado trabajar con datos reales y conocer de primera mano la importancia de la investigación científica en la comprensión del entorno.