VALLADOLID 8 Ago. (EUROPA PRESS) -
La Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades, ante la ola de calor que se extenderá los próximos días, ha reforzado las medidas preventivas para paliar los efectos que las altas temperaturas producen en los miembros de los colectivos más vulnerables, como son las personas mayores, en situación de dependencia o con discapacidad.
De ahí que se haya intensificado la inspección a los centros residenciales y el seguimiento a los usuarios de la teleasistencia, entre otras medidas.
Se trata de un conjunto de actuaciones de autoprotección que se han lanzado en cuatro direcciones, detalla el departamento autonómico a través de un comunicado.
En primer lugar, se ha conformado un compendio de consejos y recomendaciones para las residencias y centros de día de Castilla y León, con el objetivo de que los usuarios, las familias y los profesionales "actúen de manera oportuna" ante estos episodios.
Tales sugerencias, elaboradas en colaboración con la Agencia de Protección Civil y Emergencias, piden evitar salir a la calle entre las 12 del mediodía y las 18 horas, ingerir líquidos -sobre todo agua- sin esperar a que aparezca la sed, no realizar comidas copiosas ni abusar del alcohol, reducir la actividad física, descansar en espacios de sombra, usar ropa ligera, cerrar las ventajas y bajar las persianas durante el día y lo contrario durante la noche o conservar los alimentos perecederos en el frigorífico, entre otras.
Además, el área que dirige Isabel Blanco ha determinado la difusión de un documento por todos los centros residenciales de Castilla y León.
En segundo lugar, el Gobierno autonómico ha intensificado el seguimiento a los usuarios del servicio de teleasistencia avanzada a través de llamadas reiterativas de los técnicos, para informarles y pedirles que se apliquen estas medidas de autoprotección para sortear los efectos de las altas temperaturas y también para conocer en qué estado se encuentran. Estos contactos son aún más frecuentes en las zonas más afectadas o en las horas de más riesgo.
Un seguimiento que se acentúan con las personas que se encuentren en mayor situación de vulnerabilidad, detalla el comunicado. Además, ante alarmas o llamadas de los usuarios, los profesionales deben tener en cuenta aquellos indicadores que, en tal caso, puedan derivar en un riesgo para la salud o golpe de calor.
En tercer lugar, al igual que a las personas que están conectadas al servicio de teleasistencia, se ha establecido una "vigilancia especial" a las personas usuarias de los programas de atención domiciliaria 'A gusto en casa' e 'INTecum'. Para ello, se pide a las entidades que prestan el servicio "que tomen cuantas medidas preventivas sean necesarias, así como que los profesionales que ayudan y acompañan a estas personas en sus hogares estén al tanto de que las familias también aplican dichas medidas de autoprotección".
No obstante, también hay consejos directos para proteger la salud del personal que presta los servicios, como el "refuerzo" de estas recomendaciones para protegerse del calor en los desplazamientos para que así puedan anticiparse a los posibles síntomas que indiquen riesgos de salud o golpe de calor.
En último lugar, se han intensificado las visitas de comprobación e inspección de los centros residenciales de toda Castilla y León. La aplicación de estas medidas continuarán durante los meses de agosto y septiembre, y se reforzarán y recordarán en las diferentes olas de calor que se puedan producir.