Actualizado 21/06/2021 12:49 CET

Diputación de Valladolid y Federación de Mayores adaptan su colaboración a las necesidades de la pandemia

Conrado Íscar y Adela Cabezas firman el convenio.
Conrado Íscar y Adela Cabezas firman el convenio. - EUROPA PRESS

   El convenio contempla una subvención de 40.000 euros para la celebración de talleres que se suma a otra partida de 240.000 para ayuntamientos

   VALLADOLID, 21 Jun. (EUROPA PRESS) -

   El presidente de la Diputación de Valladolid, Conrado Íscar, y la presidenta de la Federación de Asociaciones de Personas Mayores de la provincia, Adela Cabezas, han suscrito este lunes un convenio para ayudar a la recuperación de la salud física, psíquica y emocional de las personas mayores de la provincia tras la COVID-19.

   Este convenio supone renovar la colaboración que desde 2013 mantiene la institución provincial con esta entidad y que en este caso se adaptará a las nuevas necesidades tras la pandemia. El convenio supone una aportación por parte de la Diputación de 40.000 euros que irá destinada a financiar la celebración de más de 70 talleres de gimnasia de mantenimiento y envejecimiento activo a lo largo de toda la provincia, al tiempo que incluye los gastos derivados de la adquisición de material no inventariable y transporte para la realización de los citados talleres.

   A esto se suma la convocatoria de subvenciones a ayuntamientos de la provincia para financiar obras y adquisición de equipamiento inventariable con destino a los locales municipales de uso por personas mayores, dotada con 240.000 euros de financiación, a la que se han presentado 118 solicitudes de consistorios de menos de 20.000 habitantes y entidades locales menores. En la actualidad se está en proceso de evaluación de las solicitudes presentadas.

   En el acto de firma --celebrado en el Palacio de Pimentel, sede de la Diputación--, Conrado Íscar ha recordado que las personas mayores son "las que más han sufrido la pandemia", con mayor alta incidencia y más alto riesgo de contagio, amén de padecer "las mayores tasas de letalidad".

   "La mayoría ha permanecido meses aislados, reduciendo al mínimo imprescindible el encuentro con familiares y amigos, y siempre evitando cualquier tipo de contacto físico", ha recordado el presidente de la Diputación.

"HASTA EL ÚLTIMO RINCÓN"

   Los talleres son, a juicio de Conrado Íscar, "más necesarios que nunca" y "es preciso hacer un esfuerzo para que lleguen hasta el último rincón de la provincia", porque "no sólo ayudan a mejorar la salud física y psíquica de las personas mayores, sino que también fomentan las relaciones interpersonales".

   "La pandemia lo ha cambiado todo y también nuestras actitudes discriminatorias", ha subrayado el presidente, quien ha recordado que "los estereotipos son la puerta de entrada de las conductas discriminatorias".

   Todo ello, ha insistido Íscar, "unido a la soledad de los aislamientos, así como la falta de actividad física que han generado, ha supuesto un importante desgaste físico y psíquico que es preciso afrontar".

   Por su parte, Adela Cabezas ha defendido la "responsabilidad" con la que se ha comportado este colectivo durante la pandemia, un año "muy duro y triste" para todos los mayores, tanto los internados en residencias como los que se han visto aislados en sus domicilios sin tener contacto con sus seres queridos.

   Ante ello, ha advertido de que "van a necesitar tiempo" para recuperar la normalidad y vivir como antes, pues aunque todos ellos se encuentran ya vacunados, "siguen teniendo miedo".

Para leer más