Enfermeros y profesores claman por la implantación progresiva del enfermero escolar

Las responsables de Satse y Anpe reivindican la enfermera escolar
EUROPA PRESS
Actualizado 16/10/2018 12:40:29 CET

VALLADOLID, 16 Oct. (EUROPA PRESS) -

El sindicato de enfermería Satse y la organización sindical de docentes ANPE han hecho un llamamiento a la Junta de Castilla y León para que no siga "dando largas" en su compromiso de incorporar la figura del enfermero escolar en los centros educativos públicos de la Comunidad por lo que han reclamado que destine "los recursos económicos necesarios" para que la implantación progresiva de estos profesionales comience, al menos, en los centros más grandes con el objetivo de llegar a todos en tres o cuatro años.

"Sabemos que todo ya es irreal", ha admitido la secretaria general de Satse en Castilla y León, Mercedes Gago, que ha lamentado que la Consejería de Educación no haya hecho "nada" cuando el propio consejero, Fernando Rey, avanzó hace un año en las Cortes que trabajaba en una norma para que haya personal de enfermería en los colegios donde se necesite con la intención de que pudiera ponerse en marcha en el curso 2018-2019.

Según sus datos, en Castilla y León sólo hay tres enfermeros escolares que atienden las necesidades de los alumnos de siete centros educativos, dos para seis centros de Valladolid y otro en Palencia, mientras que el resto de las provincias carecen de esta figura que, en el mejor de los casos, se cubre con un enfermero del área de Atención Primaria que tiene que dejar de atender sus responsabilidades en el centro de salud para acudir a los colegios.

En este sentido, ha hecho un llamamiento a Rey para abrir negociaciones cuanto antes para poder empezar a trabajar "ya" en la progresiva implantación de la figura del enfermero escolar que atienda de manera satisfactoria a los alumnos con necesidades sanitarias y con patologías definidas o crónicas, como diabéticos, niños con urostomía o alumnos con dificultad de movilidad, y a cualquier otro que en algún momento lo necesite.

Según ha explicado por su parte la presidenta de ANPE en Castilla y León, Pilar Gredilla, la presencia de enfermeros en los centros escolares de la Comunidad evitaría los problemas e incluso "ansiedad" a la que se enfrentan a diario algunos docentes que se ven obligados a atender necesidades de salud especiales a pesar de no estar dentro de sus competencias y, sobre todo, de no estar preparados adecuadamente para ello.

"La presencia de una enfermera o enfermero en cada centro escolar evitaría que el profesorado tenga que asumir responsabilidades para las que no tiene, ni tiene porqué tener, competencias ni formación específica", ha argumentado Gredilla que ha apelado también a la tranquilidad que se daría a los padres de los alumnos con patologías definidas a los que se tienen que administrar medicamentos como insulina o realizar técnicas como retirada de sondas.

Gago y Gredilla han defendido también que la presencia del enfermero escolar en los centros educativos ayudaría a normalizar la vida de los propios niños y a potenciar hábitos saludables entre todo el alumnado en lo que han considerado una "inversión de futuro" para que sean adultos "más sanos".

Así, han aportado por aprovechar la presencia de los enfermeros escolares para la prevención y detección de problemas de salud física, psicológica y/o emocional entre los que han citado casos de bullying o de desórdenes alimenticios e, incluso, adicciones a determinadas sustancias como el alcohol o el tabaco que en el centro de salud no se detectan tan fácilmente.

A esto se suman otras circunstancias como que cerca del 40 por ciento de los niños y jóvenes de entre 8 y 17 años tienen sobrepeso en España frente a un 24,6 por ciento de media en los países de la OCDE.

Para ello, Satse y ANPE continuará con su reivindicación a través de la campaña 'Por una enfermera en cada centro escolar' convencidos de que el coste de esta figura es "irrisorio" si se compara con el gasto total que se destina a la atención y cuidados de enfermedades que se podrían evitar con una educación sanitaria y hábitos de vida saludables.