Avila 31 Ene. (EUROPA PRESS) -
Los restos humanos más antiguos de Ávila, de origen romano, aparecieron hoy en la necrópolis de San Pedro y corresponden al periodo tardorromano entre los siglos IV y V.
Según la arqueóloga municipal, Rosa Ruiz, los hallazgos del cementerio, que han aparecido en las excavaciones arqueológicas iniciadas con motivo de las obras de remodelación de la plaza del Ejército, "han permanecido intactos".
Hasta ahora habían aparecido cerámicas y restos de algunas estructuras, como muros o columnas, pero nunca restos humanos, que permitirán profundizar en los estudios que apuntan al origen romano de Ávila.
Se trata de una necrópolis asociada a la iglesia de San Pedro cuyos límites se desconocen. Se cree que está unida por la zona sur de la excavación con el cementerio de iglesia de Santa María, donde aparecieron restos de origen visigodo, y es en esta zona donde han aparecido las tumbas más antiguas. Sin embargo, las excavaciones, que terminarán la próxima semana, no continuarán en esta zona.
"Sabíamos que iba a aparecer parte de la necrópolis, pero no nos esperábamos encontrar esta fase tardorromana", destacó hoy la arqueóloga municipal.
También se han encontrado unas 50 tumbas de diferentes tipos: algunos enterramientos se han hecho en fosas, otros en tumbas que imitan las cistas -las romanas-, las románicas que tienen las cabeceras señalizadas en piedra amarilla, y "otras irregulares en las que se mezcla el granito amarillo y el normal". A ello hay que unir un osario del siglo XVII que "rompe la estructura de las tumbas románicas", y varios cráneos sueltos.
En cuanto al esqueleto encadenado que ha aparecido, las primeras investigaciones apuntan a que era "un reo de calle" que había sido condenado "a llevar las cadenas por la calle" por cometer algún delito sexual, económico o religioso. Según Rosa Ruiz, "si se hubiera tratado de un hereje, le habrían quemado en la hoguera".
Por el tamaño del fémur se cree que podría medir entre 1,80 y 1,85 metros, y se cree que es posterior al siglo XIII -la fosa en la que fue enterrado rompe una tumba del siglo XII- y anterior al XVI -el osario del siglo XVII partió el esqueleto de la cintura para arriba y sólo se conservan los huesos desde la cadera hasta los pies y parte de los brazos-.
Las cadenas y las grandes argollas que tiene encajadas en las rodillas "son de hierro macizo y están soldadas, no tienen llave para abrirlas, y por eso fue enterrado con los grilletes".
Todos los restos se mantendrán en la plaza del Ejército, aunque el Ayuntamiento de Ávila está estudiando "si se taparán o se utilizará algún material transparente para que puedan verse, una vez terminen las obras de remodelación de la plaza", según explicó hoy el alcalde, Miguel Ángel García Nieto. El esqueleto del reo fue trasladado esta mañana al Museo Provincial.