El supuesto explotador de trabajadores del campo, de espaldas, durante su declaraciòn en la segunda y última jornada del juicio celebrado en la Audiencia de Valladolid. - EUROPA PRESS
VALLADOLID, 29 Ene. (EUROPA PRESS) -
El fiscal en el caso del acusado de imponer condiciones abusivas a jornaleros de nacionalidad extranjera reclutados entre septiembre y octubre de 2020, a los que utilizó para la recogida de la patata en la zona de Medina del Campo (Valladolid), ha mantenido su petición de cuatro años de cárcel al considerar probado que cometió un delito contra los derechos de los trabajadores, encuadrado en el artículo 311 del Código Penal.
"No sólo no les pagó lo prometido sino que les trató como perros y encima les escupió a la cara!", ha censurado el acusador público durante su informe final expuesto esta mañana en la Audiencia de Valladolid, donde ha hecho suyas las testificales de los afectados, de origen colombiano, peruano y marroquí, para dar por acreditado que Vasile U. era la persona que "movía los hilos" en la empresa donde su hermana Ionela, también encausada pero en paradero desconocido, figuraba como responsable pero que en realidad era una "mera pantalla" utilizada por el acusado para eludir las posibles responsabilidades derivadas de su ilícita actividad.
En sus conclusiones, recogidas por Europa Press, el fiscal del caso sostiene que la decena de temporeros afectados fue reclutada por Vasile, de origen rumano, con el auxilio de Ángel Q.T, residente en Alicante, declarado en rebeldía y buscado para que testifique como investigado en fase de instrucción por estos hechos.
Este último, con la promesa de un salario de entre 1.800 y 1.600 euros, la formalización de contrato, alta en la Seguridad Social y alojamiento gratuito, convenció a los damnificados para que lo dejaran todo y se trasladaran desde Alicante y Yecla (Murcia) hasta una finca en Torrecilla del Valle (Valladolid) para realizar trabajos agrícolas en el periodo que media entre el 15 de septiembre y el 22 de octubre de 2020, en plena pandemia.
Aunque el fiscal entiende que el "señor Ángel", como así le identifican los denunciantes, trajo "engañados" a los jornaleros, y tenddría que ser juzgado por trata de seres humanos, añade que toda la prueba demuestra que lo hizo siguiendo las instrucciones y las "milongas" de Vasile, quien puso a su hermana al frente de la empresa porque él no podía figurar como tal, "ya que tenía embargadas sus cuentas y sus vehículos".
Sostiene que fue el acusado el que propició la llegada a Valladolid de los temporeros con promesas laborales que no se cumplieron y un alojamiento en precario, en referencia a que la casa en la que se hacinaban carecía de calefacción y agua potable e incluso los recién llegados se tuvieron que buscar la vida para buscar colchones en un punto limpio.
En este contexto, el acusador ha recordado que tan sólo parte de la primera 'hornada' de temporeros llegada desde Murcia, formada por cuatro personas, estuvo dada de alta unos días en la Seguridad Social, entre nueve y dieciséis días, frente al casi mes de trabajos desarrollados, mientras que los otros seis que viajaron desde Alicante no estuvieron ni un día cotizando, situación que, a su juicio, constituye una clara vulneración de sus derechos, a lo que ha añadido que percibieron cantidades muy por debajo de lo recogido en el Estatuto de los Trabajadores y el convenio marco del sector.
"¡No les pagó lo prometido, les trató como perros y encima les escupió a la cara!", ha reiterado el acusador público en alusión a que el día 22 de octubre de 2020, cuando la Guardia Civil se personó en la finca tras ser reclamada su presencia por los afectados por falta de pago, el acusado acudió al lugar y se desentendió de todo al asegurar que no conocía a esos trabajadores y les llamó okupas. "Ese comportamiento es, seguro, lo que más indignó a los afectados", ha apuntado el fiscal, quien pregunta el por qué de esa llamada de auxilio al Instituto Armado si de verdad los temporeros estaban cobrando los jornales prometidos.
"LA BUROCRACIA LA LLEVABA MI HERMANA, YO SÓLO VISITABA EL CAMPO"
Por su parte, la defensa del encausado ha solicitado un fallo absolutorio basado en el alegato exculpatorio que minutos antes había realizado su cliente, quien a lo largo de su declaración ha asegurado que era su hermana la que se encarga de contratar los servicios agrícolas con los propietarios de las fincas, así como de llevar toda la tramitación administrativa de los contratos.
"La burocracia la llevaba mi hermana, yo era el encargado de la empresa y me limitaba a visitar el campo y a enseñar a trabajar a los jornaleros", ha insistido Vasile, que, según también su versión de los hechos, hacía de intermediario cuando su hermana le entregaba el dinero para que él se lo hiciera llegar a Ángel, "jefe de cuadrilla y persona de confianza" que luego pagaba el jornal a los temporeros.
Por tal motivo, su defensor ha reclamado del tribunal la absolución de su patrocinado y subsidiariamente, en el caso de una hipotética condena, considera más que justificada la aplicación de la atenuante de dilaciones indebidas, tras recordar que el caso objeto de la presente causa se remonta a casi cinco años y medio.
El letrado, además, ha calificado el informe del fiscal de "vehemente, cargado de acusaciones pero estériles a los efectos de una condena", al tiempo que ha interpelado al tribunal con varias cuestiones que considera cruciales: "¿Qué ha impuesto nuestro cliente, dónde está esa violencia que se le imputa?", preguntas que el defensor considera que no pueden conducir hasta Vasile por cuanto el aludido, según precisa, no participó en las negociaciones para traer a unos jornaleros que le conocieron por vez primera cuando ya estaban trabajando en el campo.