Desactivación de artefactos de guerra hallados en Burgos. - GUARDIA CIVIL
BURGOS, 18 Jun. (EUROPA PRESS) -
Efectivos del Equipo de Desactivación de Explosivos (EDEX) de la 12ª Zona de la Guardia Civil han neutralizado y destruido en un paraje del alfoz de Burgos dos proyectiles y una granada encontrados fortuitamente por un agente medioambiental de la Junta de Castilla y León.
En concreto, se trata de un proyectil de artillería de 65 milímetros perforante, un proyectil contra-carro de 40 milímetros y una granada de mortero ECIA de 81 milímetros, han informado a Europa Press fuentes de la Guardia Civil.
Los hechos ocurrieron días atrás, cuando un agente medioambiental comunicaba a la Guardia Civil la localización, casual, de lo que aparentemente parecía ser munición militar de guerra -tres proyectiles diferentes de cierto calibre-, encontrada diseminada en un paraje abierto en los terrenos de una gravera del alfoz.
Al lugar se desplazó una patrulla de seguridad ciudadana que corroboró el hallazgo, acordonó y estableció un perímetro de seguridad, a la vez que comunicaba la incidencia a los especialistas en desactivación de explosivos de la Comandancia, que verificaron visualmente las características de la munición de guerra, que aún conservaba intacta su carga explosiva.
A continuación, barrieron una amplia superficie de terreno para descartar la presencia de otros artefactos que, finalmente, no hallaron. Los EDEX neutralizaron la munición de manera controlada y con las debidas medidas de seguridad procedieron a su destrucción en un paraje abierto.
RECOMENDACIONES
La Guardia Civil ha recordado que tanto este como otros tipos de munición, artefactos o material explosivo no son objetos de colección y su comercio o tenencia queda terminantemente prohibida.
Así, en caso de aparición de este tipo de materiales, la Benemérita ha advertido de que no se deben desplazar, modificar o manipular, ya que estas acciones pueden poner en grave peligro al particular y al resto de la población debido a las especiales características de estos hallazgos, ya de por sí inestables.
A pesar de su antigüedad, pueden mantener activa su carga explosiva, por lo que la actuación debe limitarse a comunicar su avistamiento y facilitar su localización exacta, mejor a través de las coordenadas geográficas de posicionamiento que, por ejemplo, permite un terminal móvil.