Investigadores de Salamanca descubren una proteína que protege contra el cáncer

Publicado 16/10/2018 14:01:12CET

SALAMANCA, 16 Oct. (EUROPA PRESS) -

Un grupo de investigación del Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca ha comprobado que la presencia de la proteína Separasa facilita la reparación del ADN en células dañadas y, con ello, protege al organismo de una posible transformación oncogénica.

Según la información facilitada a Europa Press, el trabajo ha sido desarrollado por el grupo de investigación dirigido por el doctor Alberto Martín Pendás, -investigador científico del CSIC, e investigador principal del Centro de Investigación del Cáncer-, en colaboración con investigadores de la Universidad de Bayreuth (Alemania), y ha sido publicado en la revista científica The EMBO Journal.

Mediante esta investigación, los participantes han observado en células humanas que la proteasa denominada Separasa se recluta a los sitios donde se ha producido una rotura del ADN y tras su activación local provoca la proteólisis y eliminación controlada de parte de estos complejos de cohesinas de forma independiente de la división celular para facilitar la reparación fiel del ADN.

Para que ello tenga lugar, los científicos han descifrado las modificaciones moleculares que sufre la Separasa para poder redirigirse desde su lugar de residencia habitual dentro de la célula (en el citoplasma) al núcleo donde se encuentra el ADN dañado.

Así mismo, han comprobado que la disminución relativa de la proteína Separasa en el ratón no solo disminuye la capacidad de sus células para reparar fielmente las lesiones en su ADN, sino que además predispone a estas células a transformarse en células tumorales con "gran facilidad", ha explicado el CIC.

De acuerdo con ello, los ratones con menor actividad de Separasa "tienen una mayor susceptibilidad a desarrollar tumores de piel inducidos", ha apuntado el Centro de Investigación del Cáncer tras la publicación del artículo.

Por ello, "el reclutamiento de Separasa al ADN lesionado y la eliminación controlada de los complejos de cohesinas en sus alrededores promueve la reparación del ADN y protege a las células del organismo de la transformación oncogénica", ha concluido.