La directora de cine, Isabel Coixet, durante la presentación de la película ‘Tres adioses’, en la 70ª Seminci, a 23 de octubre de 2025, en Valladolid, Castilla y León (España). - Photogenic/Claudia Alba - Europa Press
VALLADOLID, 24 Oct. (EUROPA PRESS) -
La cineasta catalana Isabel Coixet ahonda en las relaciones y reivindica la oportunidad de vivir en la película 'Tres adioses', producción italo-española en la que vuelve a abordar un tema que le "apasiona", la muerte, la huella que se deja y el aprender a "decir adiós".
"La película tiene un mensaje bastante claro y muy diáfano: que la vida es muy corta, que no perdamos el tiempo en estupideces, angustiándonos por cosas que no son realmente importantes", ha señalado la directora en una entrevista concedida a Europa Press en el marco de la presentación del filme que inaugura la 70 Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci) en estreno nacional tras su paso por el Festival de Toronto.
Coixet ha vuelto a adaptar la obra de una escritora al cine, en este caso el libro póstumo y semi autobiográfico 'Tres ciotolo' ('Tres cuencos'), de la escritora y activista feminista italiana Michela Murgia, quien falleció en 2023 de cáncer de riñón.
Así, presenta a Marta (Alba Rohrwacher) y Antonio (Elio Germano), una pareja que vive en Roma y se enfrenta a su ruptura de diferente forma, pues en el caso de ella se marca un punto y aparte cuando descubre que padece una enfermedad terminal.
La cineasta propone así un viaje dividido en dos partes principales, la de una mujer profesora y con problemas con la alimentación que enfrenta una ruptura amorosa desde la tristeza, el encierro y la culpabilidad, y otra en la que esta reconecta con los placeres de vivir, reflejados en actos tan banales como comer un helado.
Se teje así un filme en el que la directora apuesta por el afecto, la nostalgia e incluso por la fantasía y la locura-- de la mano del repentino fanatismo de la protagonista por un ídolo K-pop--, así como la fuerza y el optimismo, que se plasma en una persona que vive la aventura de sus últimos días. Todo ello con el telón del barrio de Trastevere, en una Roma alejada del turismo masivo.
Entre las escenas de duelo y vida del guión escrito por Coixet junto a Enrico Audenino, se intercalan textos puros de Murgia, además de flashbacks de momentos que reflejan la etapa más cálida de una pareja enamorada, todo ello también en un contraste entre los formato 35 mm y Super 8 en la pantalla. Una propuesta en la que no falta una selección de canciones en italiano e inglés.
Se trata de la primera película en italiano rodada por la cineasta, que aceptó el reto y completó junto a Audenino el libro "un poco caótico" de Murgia, al que en la adaptación quitó texto más anclado en la época del Covid y la política italiana, para construir así una película más "universal", ha explicado, en la rueda de prensa antes de la entrevista.
Coixet ha reconocido que tuvo reticencias en llevar a cabo esta adaptación porque ya había abordado este temática en 'Una vida sin mí', pero finalmente decidió que podía "darle una vuelta de tuerca a sus obsesiones de siempre".
"Me apasiona, me interesa, me intriga y me gustaría que como todos nos afanemos en aprender a vivir y también en aprender a decir adiós", ha reflexionado la cineasta, quien, cuestionada por como afrontaría ella el saber que llega al fin de su vida, ha afirmado que se lo tomaría "fatal", si bien ha reconocido que no se lo planteado tanto: "Como lo he tocado en varias películas, debería planteármelo en serio".
ÉXITO EN ITALIA
El filme es un éxito en Italia tras recaudar 1,6 millones de euros al reunir a más de 200.000 espectadores y ha obtenido, asimismo, el respaldo del círculo cercano a Michela Murgia, quien ha manifestado a Coixet que a ella le gustaría la película.
"La película está hecha con mucho cariño hacia ella. Hay muchos detalles. Hemos buscado que respirara un poco de su universo", ha añadido, para incidir en que por ello se ha rodado en Trastevere, el propio barrio de la escritora y activista.
En este contexto, la directora ha buscado captar Roma, ya un "icono de la cinematografía mundial", variando entre la estructura de una película clásica y otras formas más amateur, y ha abordado una de las problemáticas que enfrenta esta y otras tantas ciudades, el turismo masivo y los alquileres turísticos.
CRÍTICA AL TURISMO
Admite así su "voluntad" de criticar este tipo de turismo. "Quizá fue una de las primeras cosas en las que pensé. Porque ya no es Airbnb y los apartamentos turísticos, es también esta cosa del TripAdvisor, que banaliza la comida, que banaliza los lugares, que al final solo hace crecer las cosas que son masivas pero que no tienen alma", ha explicado, para incidir en que ella vive eso en Barcelona y llamar a pensar en un "plan B o C" para abordar el turismo de otra forma.
Junto a Alba Rohrwacher y Elio Germano, reconocidos actores italianos a los que Coixet invitó, con acierto, a interpretar a sus respectivos personajes, trabaja Francesco Carril en un papel especialmente escrito la directora y guionista para él, y que da frescura y mayor vitalidad al camino que le toca recorrer a la protagonista.
Carril, quien ha participado también en la presentación en Seminci, ha detallado que es su primer papel en lengua italiana, su idioma materno, y que ha supuesto para él poder trabajar con mayor "libertad expresiva" a la que esta acostumbrado en español.
VUELTA A SEMINCI Y "GENOCIDIO" EN GAZA
Esta película supone el regreso de la directora tras el éxito de 'Un amor' (2023) y, además, su estreno en España en el marco de Seminci supone su vuelta al festival donde ya inauguró edición, en años anteriores, con 'Nieva en Benidorm' y 'La librería', y clausuró con 'Nadie quiere la noche'. Además, recibió la Espiga de Honor en 2020.
Esta vez, además de como directora, la catalana estará presente en Seminci con un documental, 'Las gafas de Isabel Coixet', de Santiago Tabernero. Al respecto, ha indicado que es un "poco extraño" que hagan documentales sobre ella y verse "siempre despeinada" en los making of, y considera que el motivo de ser ahora motivo de un documental no es otro que el haber pasado "tantos años y películas" en la industria.
Por otro lado, cuestionada por su respaldo, junto a otros profesionales del cine, al boicot a empresas e instituciones "implicadas en el genocidio" del pueblo palestino, ha defendido que es una "manera pragmática de presionar". "Creo que hemos llegado al punto que está claro que el objetivo de Netanyahu es acabar con el pueblo palestino, por eso es un genocidio", ha apostillado, para instar a "no dejar de hacer las cosas que podrían de alguna manera presionar al gobierno israelí".
En este contexto, ha precisado que el boicot que promueve es, por ejemplo, a "los fondos israelíes" que compran grandes eventos o empresas, y no a artistas israelíes que realmente no apoyan al Gobierno de Netanyahu, en referencia y en defensa del director Nadav Lapid, quien compite en Seminci con 'Yes', un filme en el que se condena la acción israelí tras los atentados del 7 de octubre.