VALLADOLID 22 Ago. (EUROPA PRESS) -
Izquierda Unida ha presentado alegaciones contra el proyecto de investigación para la extracción de arenas y gravas silíceas en los entornos municipales de Castronuño, Villafranca de Duero y Toro, "un plan que amenazaría con devastar el entorno natural de la zona".
El proyecto para la construcción de una mina a cielo abierto ha despertado las críticas del movimiento social. Izquierda Unida ha presentado alegaciones por supuestas "irregularidades, administrativas y legislativas", en el plan impulsado por la Junta. "Permitir la investigación y explotación de esta macrogravera, con licencia para extraer áridos a su antojo en un área de 3.000 hectáreas, sería condenar el futuro de los pueblos afectados", ha afirmado el coordinador general de Izquierda Unida en Castilla y León, Juan Gascón.
Las alegaciones presentadas por la organización se sustentan en que el plan "obviaría la legislación vigente" en materia de protección y conservación de la reserva natural de Las Riberas de Castronuño-Vega de Duero, "único parque natural" de la provincia de Valladolid.
Izquierda Unida denuncia, además, que el perímetro de la malla minera "no guarda las distancias mínimas de seguridad" con las poblaciones de Castronuño y Villafranca de Duero. "La inhalación del polvo de sílice, un agente cancerígeno liberado por este tipo de instalaciones, podría causar graves riesgos en la salud de sus habitantes", añade la información.
El pleno del Ayuntamiento de Castronuño aprobó, a propuesta de IU, la declaración de rechazo a las explotaciones de minería a cielo abierto en su término municipal el pasado 7 de agosto. "Desde los municipios afectados denuncian que este proyecto es incompatible con los métodos de vida de la zona, principalmente agricultura, ganadería y apicultura. Sus habitantes alertan de que la gravera podría afectar negativamente a los negocios locales, que dependen económicamente del turismo ligado a la reserva natural", ha añadido.
Izquierda Unida denuncia que la Junta haya tramitado este proyecto por la vía del "interés general", cuando, según la organización, los materiales extraídos "no se destinarían a una gran obra pública sino para el lucro de una empresa privada". "Desde Izquierda Unida abogamos por un medio rural vivo y saludable. La gravera no traería puestos de trabajo, destruiría los que hay en la zona y conllevaría expropiaciones forzosas y traumáticas. Sería un atentado ecológico", ha afirmado Gascón.