Medio siglo del primer Villalar: 400 personas en una celebración clandestina que dio origen a la fiesta

Archivo - Varias personas asisten a la celebración del Día de Castilla y León, a 23 de abril de 2023, en  Villalar de los Comuneros, Valladolid, Castilla y León (España).
Archivo - Varias personas asisten a la celebración del Día de Castilla y León, a 23 de abril de 2023, en Villalar de los Comuneros, Valladolid, Castilla y León (España). - Photogenic/Claudia Alba - Europa Press - Archivo
Europa Press Castilla y León
Publicado: domingo, 19 abril 2026 10:29

VALLADOLID 19 Abr. (EUROPA PRESS) -

La localidad vallisoletana de Villalar de los Comuneros acogerá este jueves, 23 de abril, la tradicional concentración ciudadana en el 'Día de Castilla y León' en el que se recuerda la derrota de la Junta Comunera capitaneada por Padilla, Bravo y Maldonado a manos del ejército de Carlos I, si bien la caída de los comuneros que se levantaron contra el centralismo imperialista en defensa de la libertad y de la justicia social se ha convertido en la reivindicación de la Comunidad Autónoma en su día.

Se da la circunstancia de que esta concentración, que está ya totalmente normalizada, cumplirá este año el cincuenta aniversario desde que unas 400 personas convocadas por el Instituto Regional Castellano-Leonés se dieron cita de manera clandestina en la histórica localidad de Villalar de los Comuneros para reclamar democracia y autonomía en los inicios de la Transición --tuvo lugar cinco meses después de la muerte de Francisco Franco--.

No obstante, hace medio siglo aquel grupo de personas convocado por Instituto Regional Castellano-Leonés optó por acudir a la campa el día 25 de abril por coincidir en domingo. La iniciativa surgió de la citada asociación que había nacido meses antes y estuvo impulsada por intelectuales, profesores universitarios, periodistas, ecologistas y representantes de partidos políticos.

Esa reunión de 1976 había sido prohibida por el gobernador civil y fue disuelta al inicio de la tarde por los agentes de la Guardia Civil, lo que impidió celebrar las actuaciones musicales previstas, si bien fue el germen de las siguientes concentraciones y fiestas en la campa de Villalar que se legalizaron un año después, en 1977, cuando asistieron cerca de 20.000 personas.

Un año más tarde, en 1978, más de 200.000 personas se concentraron en la campa para reivindicar la Comunidad Autónoma y las libertades en pleno proceso constitucional en España. La fiesta oficial de la Comunidad el 23 de abril fue establecida definitivamente en el Estatuto de Autonomía aprobado en 1983.

La convocatoria de la primera concentración autonomista se realizó a las 12.00 horas de aquel 25 de abril para participar en un acto en la Plaza Mayor, comer en el campo --se entrevistaron con el alcalde, Félix Calvo Casasola, para pedir autorización, si bien este se remitió a las instrucciones de la Benemérita-- y participar en un festival folclórico.

Esas 400 personas llegaron a la villa vallisoletana por caminos y por carreteras secundarias ya que los accesos principales habían sido cortados.

Aquella primera concentración ciudadana en Villalar que había sido prohibida por orden gubernativa fue disuelta por la Guardia Civil cuando los congregados colgaron en un árbol una bandera morada como símbolo del pendón castellano, lo que hizo intuir a las fuerzas de seguridad del Estado que el acto podría degenerar sobre lo previsto.

Algunos testigos aseguraron que fueron disueltos a sablazos, por lo que se llegó a comparar aquella carga de hace medio siglo con los hechos del 23 de abril de 1521, cuando los comuneros cayeron a manos de las fuerzas imperiales, hasta el punto de hablarse de la segunda derrota de Villalar.

No obstante, aunque los concentrados no pudieron celebrar la fiesta que habían previsto en Villalar, la cita de 1976 supuso el germen de las sucesivas concentraciones de espíritu regionalista con el éxito de 1977 cuando, según las crónicas, se dieron cita en la localidad vallisoletana unas 15.000 o 20.000 personas en un 'Día de Castilla y León' que sí fue autorizado y contó con el impulso también de la Alianza Regional de Castilla y León.

El Instituto Regional Castellano-Leonés (IRC-L) fue una asociación anónima creada a comienzos de 1976 tras sendas reuniones en Lerma (Burgos) y en Paredes de Nava (Palencia) e impulsada por un grupo de intelectuales, profesores universitarios, periodistas, ecologistas y políticos en favor de la autonomía de las nueve provincias de la cuenca del Duero y en contra del centralismo.

Sus objetivos fundacionales eran estudiar, analizar y reflexionar sobre los problemas de Castilla y León en función de las circunstancias históricas, económicas, sociales y, sobre todo, de tipo cultural.

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