VALLADOLID, 3 Feb. (EUROPA PRESS) -
Después de una horas complicadas por los efectos de la borrasca 'Helena', ha mejorado la circulación por las carreteras de Castilla y León, si bien hay que mantener la precaución en la conexión con Cantabria a través de la A-67, según refleja la web de la Dirección General de Tráfico consultada por Europa Press a las 11.00 horas.
En estos momentos hay once vías cerradas, todas ellas en la red secundaria, y en una veintena es necesario el uso de cadenas o neumáticos de invierno. Así, en Burgos se encuentra en nivel negro la vertiente burgalesa de los puertos, Lunada, Estacas de Trueba y La Sía, además de la CL-629 en Valdenoceda.
En la provincia de León, los puertos de Fonte da Cova y Ventana están intransitables, al igual que la N-625 en Oseja Sajambre y la LE-321 en Redipuertas. En Palencia, la carretera afectada es la P-991 en Husillos; en Salamanca la DSA-191 en Candelario, y en Soria, la S-615 en Yanguas.
En cuanto a las carretaras donde son necesarias el uso de cadenas o neumáticos de invierno alcanzan la veintena. En Burgos hay tres, trece en León, una en Palencia y tres en Salamanca.