UJCE alerta de una "escalada preocupante de agresiones de carácter fascista" en el último año en Castilla y León
LEÓN, (EUROPA PRESS)
Un militante de Juventud Comunista en Castilla y León (UJCE) ha sufrido una "grave" agresión en León capital en la madrugada del pasado día 6 por parte de un grupo de extrema derecha vinculado con ideología nazi.
Los hechos tuvieron lugar la noche previa a la celebración de un partido de fútbol entre la Cultural y Deportiva Leonesa y el Leganés, "ambos con presencia de grupos fascistas en sus gradas", según ha explicado UJCE.
Según ha concretado, la agresión comenzó cuando el militante y otro amigo se encontraban solos en la calle. Un grupo de más de 15 individuos que llevaba rato dando vueltas por la zona comenzó a acercarse "con amenazas, provocaciones y gritos de 'Heil Hitler' para después lanzar botellines de cerveza y cargar directamente contra ellos".
Al respecto, UJCE ha añadido que el ataque se prolongó con golpes en la cabeza y no se detuvo hasta que algunas personas que se encontraban en un bar cercano comenzó a acercarse, momento en el que los agresores salieron corriendo.
Estos hechos "no son un caso aislado", sino que se enmarcan en una "escalada preocupante de agresiones de carácter fascista" que, durante el último año, se han producido en diferentes ciudades de Castilla y León, según ha informado a Europa Press en un comunicado UJCE.
"La proliferación y legitimación de discursos de odio, alentados y blanqueados desde tribunas institucionales, mediáticas y políticas, está favoreciendo un clima de impunidad para la violencia organizada de grupúsculos fascistas", ha argumentado.
Asimismo, ha añadido que a ello hay que sumar un contexto de "auge reaccionario" del que este tipo de agresiones son "solo un síntoma". Desde la organización juvenil han incidido en que la respuesta a este tipo de agresiones no puede limitarse a la denuncia individual ni a reclamas de una actuación institucional que "rara vez llega y, cuando lo hace, opera simplemente como un lavado de cara".
Según ha explicado, la "única vía para plantarle cara" a esta situación reside en la organización de los trabajadores y la construcción de espacios colectivos que permitan dotarse de herramientas políticas no solo para acabar con las agresiones, sino con el sistema que las ampara.