El cineasta italiano Andrea Pallaoro en la Foto del Día de la segunda jornada de la 71 Seminci. - SEMINCI
VALLADOLID, 24 Oct. (EUROPA PRESS) -
El cineasta italiano Andrea Pallaoro recupera el último guion de Bernardo Bertolucci en el largometraje 'The echo chamber', un drama contenido que analiza el dolor y la dependencia a través de un triángulo emocional que se desenvuelve únicamente en un lujoso apartamento de Londres.
El filme, de más de dos horas de duración, se ha estrenado en España en el marco de la 71 edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci), como parte de la Sección Oficial a concurso.
Pallaoro ha acudido este sábado a presentar en la Semana vallisoletana esta propuesta cinematográfica en la que introduce a Leo (Luca Marinelli), un productor musical italiano afincado en Londres que se ve afectado por el dolor en distintas formas, lo que deriva en una adicción por los opiáceos y una relación de dependencia emocional con Anne (Alicia Vikander), quien pasa de ser su doctora a su pareja, y con Ava May (Susan Sarandon), una famosa cantante con la que desarrolla el proyecto con el que ella volverá a la escena musical.
Una sobredosis marca el inicio para trasladar al espectador a los distintos espacios del lujoso apartamento del músico --con una única mirada al exterior a través de una ventana que enfoca un mismo punto--, un lugar en el que habitan el dolor y el deseo, y en el que, a la par, se desarrollan curiosas relaciones de amor, cuidado y dependencia emocional.
El apartamento funciona como refugio y prisión, especialmente de Leo y Anne, quienes, incapaces de soltarse, establecen una forma de comunicación sin llegar a verse ni hablar, mientras que para Ava se convierte en un lugar de creación y en el que revisitar su pasado.
De esta forma, y con saltos entre presente y pasado, Pallaoro construye un drama comedido y claustrofóbico, por la historia, el uso de un único espacio y el desarrollo de los personajes. Los planos largos y lentos, y escenas cotidianas y silenciosas inciden en las adicciones de los personajes, en contraste con la potencialidad de la música como vía de sanación y perdón.
Se trata de una historia basada en el último guion que escribió Bertolucci antes de morir en 2018, adaptado por Ilaria Bernardini y Ludovica Rampoldi, bajo al dirección de Pallaoro, quien ha querido aportar su "propia sensibilidad" al texto para levantar un filme que ha supuesto un "desafío" por la necesidad de honrar a su autor.
Pallaoro ha optado por la sobriedad para adaptar la historia de Bertolucci, que en su forma original ya contenía saltos en el tiempo como una forma de explorar los recuerdos de los personajes. "La idea del eco emerge con estas temporalidades diferentes entre pasado y presente", ha subrayado al respecto el cineasta italiano, quien ha defendido la necesidad de estructurar de esta forma el filme para relatar las dinámicas de los personajes.
Igualmente, ha puesto en valor la "oportunidad cinematográfica" que ha supuesto poder explorar la historia desde un único espacio, el apartamento, y "jugar con los conceptos de presencia y ausencia en él".
"Ha sido interesante crear una arquitectura que invitara al espectador a entender la dinámica de intimidad y control", ha explicado el director, quien ha destacado que este espacio es, además, un elemento de "comunicación" de los personajes de forma "estética y sensorial".
Pallaoro ha apostado por representar en este escenario la vulnerabilidad y fragilidad de sus personajes, especialmente en el caso de Anne y Leo, cuya presencia contrasta con la energía que aporta Ava de la mano de Susan Sarandon.
Precisamente, el cineasta ha relatado que cuando leyó el guion y entendió el personaje de Ava, pensó "inmediatamente" en Sarandon, una "leyenda" que le ha "inspirado" y a la que admira por su "intensidad" interpretativa.
"Ha sido un proceso largo ofrecer este personaje a Susan. Ella decidió saltar a esta aventura, ha sido muy generosa y ha aportando vulnerbailidad y coraje al proyecto", ha señalado Pallaoro, para poner en valor que la actriz accedió a cantar para interpretar este papel.
De este modo, ha manifestado el honor que supone trabajar con ella, todo ello cuando la intérprete ha denunciado públicamente que en la industria hay personas que piden que no se la contrate por su apoyo al pueblo palestino, una cuestión que, concretamente, expuso en la presentación de este filme en la Mostra de Venecia.
El festival veneciano acogió el estreno mundial de esta película, el tercer trabajo del cineasta italiano. Ahora, la propuesta opta a la Espiga de Honor de la 71 Seminci.