El Papa nombra al misionero soriano Pablo Hernando Moreno administrador Apostólico de Cafayate (Argentina)

Publicado 27/11/2019 17:56:10CET
El misionero soriano Pablo Hernando Moreno
El misionero soriano Pablo Hernando Moreno - DIÓCESIS DE OSMA SORIA

SORIA, 27 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Papa Francisco ha nombrado administrador Apostólico de Cafayate (Argentina) al misionero soriano Pablo Hernando Moreno, según ha comunicado el encargado de negocios de la Nunciatura Apostólica en Argentina, Aliaksandr Rahinia, a la Diócesis de Osma-Soria.

El misionero soriano, sacerdote de la Orden de San Agustín, gobernará la Prelatura sudamericana hasta la designación de un nuevo Obispo, tras el fallecimiento del Prelado de Cafayate, José Demetrio Jiménez Sánchez Mariscal, el pasado 23 de octubre.

Pablo Hernando Moreno nació en Soria el 27 de abril de 1946 y en 1964 ingresó en la Orden de San Agustín, donde profesó los votos solemnes el 3 de octubre de 1967.

Hernando Moreno fue ordenado sacerdote el 12 de julio de 1970 y en octubre del mismo año fue destinado a la Prelatura de Cafayate (Salta, Argentina) como vicario parroquial en San Carlos.

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En el año 2014 es destinado a la comunidad de San Agustín de Buenos Aires, donde ocupa el cargo de prior y párroco y el mismo año es elegido Consejero Vicarial, tarea que ocupa hasta la fecha. En junio de 2019 es nombrado Vicario del Vicariato "San Alonso de Orozco" de Argentina y Uruguay.

"Durante todos los años trascurridos en la Prelatura de Cafayate (1970-2003) me dediqué a la evangelización de cada comunidad cristiana, a la formación de catequistas y de animadores de las comunidades, para atender todos y cada uno de los puestos de la misión, cuando los sacerdotes no podíamos asistir, los animadores hacían la celebración de la Palabra", ha relatado Pablo Hernando en un comunicado de la Diócesis recogido por Europa Press.

El misionero soriano ha señalado que también trabajó con ayuda de la Delegación episcopal de misiones de la Diócesis de Osma-Soria en la promoción humana de las personas donde les ayudaba en los comedores comunitarios, con becas para estudiantes y a los ancianos con el Hogar para las personas de la tercera edad".

"Uno de mis recuerdos, grabado a fuego, fue mi primera misión en los cerros, más concretamente en Jasimaná, un paraje de la parroquia de San Carlos, a unos tres mil metros de altura sobre el nivel del mar" ha indicado el misionero soriano.

"En 1972, cuando subí a celebrar la primera fiesta patronal, hacía unos 25 años que no recibían la visita de un sacerdote y fue algo muy fuerte, y lo más importante es que significó el despertar de la comunidad", ha relatado Pablo Hernando.

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