VALLADOLID, 7 Nov. (EUROPA PRESS) -
La Consejería de Economía y Hacienda elaborará a través del Ente Regional de la Energía (EREN) la Estrategia de Eficiencia Energética de Castilla y León 2030 que, según ha avanzado el consejero del ramo, Carlos Fernández Carriedo, estará alineada con los objetivos previstos en la Unión Europea y en España para mejorar la eficiencia energética, reducir el consumo de energía final y disminuir las emisiones contaminantes de CO2.
El EREN contará con 57,3 millones de euros y entre sus principales actuaciones destaca también la gestión y tramitación de las solicitudes de subvención relativas a instalaciones de autoconsumo y almacenamiento con energías renovables (fotovoltáica y eólica) y energías térmicas renovables.
Según ha detallado el consejero, el importe destinado, procedente de los fondos Next Generation, es de 82,6 millones y el objetivo es el de instalar 90,2 megavatios de potencia en autoconsumo, 24,1 megavatios de capacidad en almacenamiento, y 18,2 megavatios de potencia en renovables térmicas en sectores distintos al residencial.
También se invertirán 1,4 millones en instalaciones fotovoltaicas de autoconsumo en hospitales públicos y está prevista en las áreas de transición justa de León y Palencia una inversión de 3,5 millones para promover instalaciones fotovoltaicas en autoconsumo.
El consejero se ha comprometido también a realizar un "importante esfuerzo técnico" para implementar y poner en producción "todos los cambios necesarios" para la optimización de la contratación energética de la Junta de Castilla y León, basada en la herramienta OPTE.
Y en el caso de la Fundación Santa Bárbara, contará con 2,97 millones, para potenciar su labor para favorecer la formación minera, donde destaca la ejecución del programa formativo específico incluido en el Plan Territorial de Transición Justa.
Según ha explicado el consejero, este plan, a desarrollar entre 2023 y 2027, centrará sus esfuerzos en la formación específica en materia de energías renovables, trabajos para restauraciones de zonas degradadas por la actividad minera, y la cualificación en actividades o sectores con potencial de empleo.
Y durante 2023 la Fundación participará de manera activa en proyectos de I+D+i en materia de almacenamiento energético y de tecnología aplicada a las industrias extractivas.