VALLADOLID 8 Oct. (EUROPA PRESS) -
La Plataforma por el Soterramiento del Ferrocarril en Valladolid ha denunciado las obras de acondicionamiento del túnel de Casasola/Villabáñez al considerar que, al igual que ocurrió con el de Padre Claret, no solucionan los problemas de accesibilidad ni de movilidad de los ciudadanos que residen al otro lado de las vías del tren, con lo que ha calificación la actuación como una "nueva chapuza" de la integración en superficie y una "auténtica aberración urbanística".
Asimismo, el colectivo ha anunciado la convocatoria de una concentración este viernes frente al Palacio Real con motivo de la celebración de la IX Conferencia Iberoamericana de ministras y ministros de transporte e infraestructuras.
Con esta protesta, la plataforma pretende dejar claro que el ministro de Transportes español impone en su ciudad un modelo en el que la integración, la accesibilidad y la cohesión social "brillan por su ausencia", manteniendo un muro de más de cinco kilómetros que divide la ciudad, margina a los barrios más populares y excluye a más de 92.000 ciudadanos.
En este sentido, la organización ha sugerido al ministro español, el vallisoletano Óscar Puente, que invite a los representantes iberoamericanos a visitar el muro por ambos márgenes de la vía y a recorrer sus túneles para contrastar su discurso sobre movilidad sostenible en foros internacionales con las actuaciones que lleva a cabo en Valladolid, ciudad de la que fue alcalde, así como en otras localidades españolas.
VIVIENDAS DE PROTECCIÓN SOCIAL
Por otra parte, la plataforma ha recordado que la liberación de los terrenos de los antiguos talleres de Renfe permitiría edificar más de 7.000 viviendas, de las cuales una parte importante podría destinarse a protección social. A este respecto, ha señalado que ADIF y RENFE pretenden especular con los más de 250.000 metros cuadrados liberados para financiar soterramientos en otras ciudades en lugar de hacer que la inversión revierta en el municipio.
Finalmente, la Plataforma por el Soterramiento ha asegurado que continuará luchando por el proyecto de soterrar las vías, la cual defienden como la única alternativa que libera más de 150.000 metros cuadrados a lo largo de su recorrido y garantiza una ciudad más integradora, accesible, sostenible, ecológica y amable, con espacios verdes, refugios climáticos, carriles bici y zonas de convivencia para los vecinos de ambos lados de la red ferroviaria.