La Policía Nacional investiga en Valladolid una estafa intentada de 30.000 euros por 'smishing' y 'vishing' . - POLICÍA NACIONAL VALLADOLID
VALLADOLID 8 May. (EUROPA PRESS) -
La Policía Nacional investiga en Valladolid una estafa en grado de tentativa de 29.999 euros cometida mediante los métodos de 'smishing' y 'vishing', tras la denuncia presentada por un varón el pasado 14 de enero de 2026, según informaron a Europa Press fuentes policiales.
Los autores del fraude engañaron a la víctima para que ordenara dos transferencias por importes de 15.000 euros y 14.999 euros, aunque las gestiones policiales han permitido que el afectado recupere íntegramente su dinero al no llegar a materializarse las transacciones.
El denunciante denunció haber recibido un mensaje de texto (SMS) fraudulento que le dirigía a una página web falsa que imitaba a la de su entidad bancaria. Posteriormente, recibió una llamada telefónica en la que los estafadores, haciéndose pasar por empleados del banco, le alertaron falsamente de que su cuenta estaba siendo objeto de un ataque informático para convencerle de que realizara los movimientos de fondos.
Los agentes han logrado identificar a los titulares de las cuentas bancarias de destino, determinando que los hechos constituyen un delito de estafa en grado de tentativa. La participación de estas personas identificadas ha sido definida por la investigación como la de 'mula bancaria', actuando como colaboradores necesarios para la organización criminal.
Este papel de 'mula' consiste en que, previa captación por la red delictiva, los individuos utilizan sus propias cuentas para recibir el dinero de origen fraudulento y transferirlo siguiendo instrucciones a cambio de un porcentaje. En otras ocasiones, los colaboradores facilitan sus credenciales de acceso 'online' a la cuenta, permitiendo que la organización tenga el pleno dominio de la misma a partir de ese momento.
La Policía Nacional destaca que esta función se convierte en una pieza fundamental para los autores materiales de los delitos investigados. Sin este último escalón en la estructura de la organización criminal, no sería posible para los estafadores acceder a los fondos defraudados en condiciones de seguridad para ellos mismos.