VALLADOLID 2 Oct. (EUROPA PRESS) -
Partido Popular y Vox se han unido este jueves en la Mesa de las Cortes de Castilla y León para inadmitir incluir en el orden del día del próximo pleno --tendrá lugar los días 7 y 8 de octubre-- una moción impulsada por UPL y derivada de una interpelación del pleno anterior para convocar un referéndum y llevar a cabo consulta popular sobre la autonomía leonesa.
En el caso del Grupo Socialista se ha abstenido en este punto por una "cuestión jurídica y no política" ya que, según ha explicado la viceportavoz y procuradora por León, Nuria Rubio, la moción hacía referencia a "un mandato jurídicamente imposible de cumplir" a lo que ha añadido que tras la corrección de errores que se pidió a los proponentes el texto final iba "mucho más allá y cambiaba totalmente la Resolución".
Rubio se ha basado en el "detallado" argumento de la Letrada Mayor, Laura Seseña, y ha explicado que estos hechos han motivado que la moción promovida por UPL haya quedado fuera de plazo y, por lo tanto, inadmitida por la Mesa de las Cortes.
"No se puede, jurídicamente es imposible cumplir esto", ha aseverado por su parte el portavoz del Grupo Popular, Ricardo Gavilanes, que ha aclarado que el rechazo de su grupo a incluir en el orden del día el debate de esta moción no ha sido por un motivo político, como sí han afirmado el leonesista Luis Mariano Santos y los integrantes del Grupo Mixto --Francisco Igea y Pablo Fernández--.
El portavoz del Grupo Popular ha insistido en que la iniciativa impulsada por UPL es "de imposible cumplimiento" y ha añadido que está mal planteada, argumentos con los que ha coincidido el portavoz del Grupo Vox, David Hierro.
"Que presenten bien las mociones, nadie impide que traten el tema que ellos consideren oportuno, pero que lo hagan bien", ha aconsejado Hierro a UPL y ha ironizado sobre que los leonesistas lleven 20 años pidiendo la consulta y que después de ese tiempo "no hayan sido capaces de presentar una moción bien".
Por su parte, Luis Mariano Santos ha afirmado con "tristeza" que no le sorprendido la inadmisión del debate de esta moción para añadir: "Esperábamos un movimiento de este tipo porque lo que hay detrás de todo esto es el miedo, el miedo al leonesismo, el miedo a que siga creciendo ese sentimiento de no pertenencia a esta Comunidad Autónoma".
Dicho esto, ha apelado a la próxima cita con las urnas --el límite de las elecciones autonómicas es el 15 de marzo de 2026-- para pedir a los ciudadanos de León, de Zamora y de Salamanca que "tengan en cuenta" que PP y Vox no han permitido que tengan la posibilidad de expresar su voluntad.
"Como no lo han permitido, como no nos han permitido debatir esta moción, les quiero recordar a todos los ciudadanos de León, Zamora y Salamanca, que tendrán otra oportunidad y que esa no se la pueden quitar ni se la pueden arrebatar ni el Partido Popular ni Vox", ha concluido Santos que se ha referido al 15 de marzo como "la oportunidad para decir claramente si realmente quieren una autonomía diferente".
Por su parte, tanto Francisco Igea como Pablo Fernández han coincidido al expresar sus críticas a la "enorme tropelía" que supone, a su juicio, impedir el debate de una moción derivada de una interpelación con el argumento de que se debe a una cuestión jurídica cuando, según se han reafirmado, ha sido por "motivos políticos".
"Es gravísimo y escandaloso", ha zanjado Fernández que ha advertido de que las Cortes de Castilla y León están llegado "a unos niveles de tiranía y de dictadura que no tienen precedentes". El de Unidas-Podemos ha coincidido con Igea al ironizar con que mientras se inadmite la moción de UPL se va a permitir debatir una PNL de Vox que insta a que se hagan modificaciones normativas para ilegalizar partidos políticos.
"Impedir votar la moción para la consulta popular sobre la autonomía leonesa es simplemente dar aire al partido que lo presenta", ha augurado Igea para quien este tipo de decisiones derivarán en que UPL "no sólo entre como un grupo propio --en la próxima legislatura-- sino que entre en silla gestatoria".