Sen con el subdelegado en Palencia y la directora de la prisión de Dueñas. - DEL. GBNO EN CYL
PALENCIA 24 Sep. (EUROPA PRESS) -
El delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen, ha defendido el papel de las instituciones penitenciarias y el "modelo de España" que "favorece la reinserción" porque es un "modelo de reeducación, de reinserción" para las que personas que cumplen una condena.
Así lo ha manifestado durante su participación en la celebración de la Fiesta de la Merced que ha tenido lugar en el Centro Penitenciario 'La Moraleja' de Dueñas (Palencia) y donde ha estado acompañado por la directora de la prisión, Marta Touya.
Nicanor Sen ha agradecido el trabajo de los funcionarios, educadores, psicólogos, capellanes y voluntarios del centro, cuya labor diaria "es esencial para mantener viva la esperanza de quienes cumplen sus condenas".
Y es que, el delegado del Gobierno ha aseverado que las personas "que cometen errores en su vida no tienen que olvidar que pueden enmendar sus vidas, redireccionarlas hacia una inserción en la sociedad", y dejando que el paso por una centro penitenciario "pertenezca al pasado".
Asimismo, ha asegurado que el Gobierno continúa trabajando junto a los sindicatos para incrementar las plantillas y mejorar los medios disponibles, aunque ha destacado que las cárceles de Castilla y León mantienen una situación de "normalidad" sin problemas generalizados de masificación.
FALTAS DE PERSONAL.
Sobre las denuncias de las organizaciones sindicales por falta de personal y el aumento de agresiones, Nicanor Sen ha señalado que las últimas convocatorias de públicas de empleo han permitido superar en muchos casos el total de reposición de plazas vacantes.
Asimismo, ha asegurado que los datos del Gobierno sobre agresiones sitúan a la región dentro de la media nacional y que los centros penitenciarios de la comunidad no sufren "una situación alarmante de saturación".
Por su parte, la directora del Centro Penitenciario La Moraleja, Marta Touya, ha detallado que la prisión de Dueñas cuenta actualmente con 1.162 internos, de los que casi 700 son extranjeros con más de 60 nacionalidades y una plantilla de 502 funcionarios.
Touya ha explica que el centro llegó a albergar cerca de 1.800 reclusos hace algo más de una década, pero que tras el cambio de la legislación, la ocupación actual se encuentra muy por debajo de esas cifras.
La directora ha destacado también que la incorporación de nuevos trabajadores el pasado mes de mayo ha derivado en una mejora en el centro, especialmente en las áreas administrativas, aunque reconoce que siguen necesitando más personal y más recursos.
La directora se ha referido también a que la gestión de internos con problemas de salud mental constituye uno de los principales retos actuales del sistema penitenciario y ha recordado que La Moraleja es receptora de internos en régimen cerrado o primer grado, pero apunta a que la evolución de muchos de ellos suele ser positiva.