El vallisoletano Félix Antonio González recibe de manos de Caldera la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo

Actualizado 17/01/2008 21:01:15 CET

El periodista, poeta y pintor lamentó no ser profeta en su tierra y que su reconocimiento tuviera que venir vía Madrid

VALLADOLID, 17 Ene. (EUROPA PRESS) -

El periodista, poeta y pintor vallisoletano Félix Antonio González, quien a los 86 años recibió hoy de manos del ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo, lamentó no ser profeta en su tierra y que el reconocimiento a su trayectoria profesional, en forma del referido galardón, tuviera que llegar vía Madrid.

En su socarrona alocución pronunciada ante medio centenar de amigos y personalidades que se dio cita en la Delegación del Gobierno de Castilla y León, en Valladolid capital, el galardonado confesó no ser muy amigo de este tipo de premios pero, acto seguido, justificó por qué finalmente optó por no rechazarlo: "resultaba que se me veía más claramente desde lejos que de cerca, y, sobre todo, no podía rechazar tampoco esta medalla porque de trabajar me duele la espalda del alma, ¡vaya si he trabajado!"

Acompañado de su esposa, de la que aseguró que el premio no hacía otra cosa que dar carácter oficial a algo que él sabía muy bien, "que Carmen es una excelentísima señora", Félix Antonio González, en declaraciones recogidas por Europa Press, aprovechó igualmente para reivindicar la figura de su padre, un músico y compositor que, como así destacó, "llegó al final de su vida con una medio melodía entre sus dientes, una melodía que sigue en el silencio porque a él tampoco acertaron ni aciertan a verle aquí".

"Pues yo no quiero que me quede ni un lienzo sin pintar ni un folio sin escribir", añadió el premiado, nacido en Valladolid en 1921, director de El Norte de Castilla de mayo de 1963 a noviembre de 1967 y autor de poemarios como 'Calle de Esgueva', 'De par en par' y 'Fe de erratas', así como miembro de la Academia Castellana y Leonesa de la Poesía y académico de número de la Academia de Bellas Artes de la Purísima Concepción.

Por su parte, Jesús Caldera calificó a Félix Antonio González de "ejemplo de virtud laboral, profesional y artística" y, ante las dudas del galardonado sobre si la medalla venía a reconocer el mucho trabajo realizado o la calidad del mismo, el ministro disipó tales disquisiciones: "apague el fuego de esas dudas porque no se alcanza el Helicón, ese monte en el que vivían las musas, tan sólo con andarle pateando muchas horas y muchas jornadas sino habiéndolo hecho muy bien, y eso no sólo lo refrenda un currículo impecable y digno de ser tallado en mármol sino que lo avalan quienes se han adherido a la concesión de esta medalla".

"REFERENTE DEL SIGLO XX Y PRINCIPIOS DEL XXI".

El titular de Trabajo incidió también en la profundidad y valía de Félix Antonio González como periodista, poeta y pintor, áreas en las que, como así dijo, "ha alcanzado la condición de referente obligado e inexcusable del siglo XX y también de lo que va del siglo XXI, porque a sus 86 años sigue en plena actividad y le queda cuerda para rato".

Al acto asistieron familiares y amigos del galardonado, así como distintas personalidades de la vida cultura y política, entre ellas el delegado y el subdelegado del Gobierno, Miguel Alejo y Cecilio Vadillo, respectivamente; el alcalde, Javier León de la Riva; el consejero de Economía y Empleo, Tomás Villanueva; el presidente de la Diputación, Ramiro Ruiz Medrano; el delegado territorial de la Junta, Mariano Gredilla; los socialistas Soraya Rodríguez, Tomás Rodríguez Bolaños, Jesús Quijano y Elena Pérez, además del etnógrafo Joaquín Díaz, el director del Museo Nacional de Escultura, Jesús Urrea, y el director y el gerente del diario El Norte de Castilla, Carlos Roldán y Alfonso Domínguez Guilarte.

En esta edición de los premios, que el Ministerio de Trabajo viene concediendo desde hace medio siglo, los galardonados son siete empresarios, un líder social, nueve educadores y académicos, dos profesionales superiores, nueve trabajadores y seis trabajadoras de la cultura y el arte.

Asimismo, entre los galardonados hay que destacar el incremento importante de trabajadores asalariados (un 27 por ciento) y el descenso del colectivo de empresarios (un 21 por ciento) que, hasta ahora, era el más premiado, ya que la media del periodo 1993-2004 era de 38 por ciento empresarios y 2,1 por ciento de trabajadores.

La progresión de las medallas concedidas a mujeres "es evidente" y este año, "por primera vez", se logra la paridad de género ya que el 47 por ciento de las Medallas de Oro al Mérito en el Trabajo fueron concedidas a mujeres (un dos por ciento más que el año pasado) mientras que entre 1993 y 2004 "sólo" un 11 por ciento de todos los galardones recayó en el colectivo femenino.

Las medallas que otorga en esta ocasión el Gobierno recayeron también en Esther Álvarez Bango, Jesús Ayuso Jiménez, Rafael Azcona Fernández, Amparo Baró, Antonio de Bethencourt Massieu, José Castaño, Isaac Díaz Pardo, José María Díez Alegría, Josefa Estruch Moratal, Antonio Fraguas "Forges", José Ángel Fernández Villa, María Dolores de Ávila "María de Ávila", Caridad González Mier, Fernando Guillén, Ángel Iglesias Cocolina, Adelina Jiménez, Antonia Jolonch Sainz de la Calleja, Teresa las Heras Abad, Gregorio López Raimundo, Alfredo Mederos Pérez, Manuel Nieto Sampedro, María Teresa Pérez Picazo, Jesús de Polanco Gutiérrez, María Carmen Pons Llabres, José Rincón Rodríguez, Manuela Rodríguez, Marisa Sánchez Echaurren, Paula Santiago Domínguez, María Telo Núñez, José Torrent Robert, Benita Urriza Iriarte, Jesús Uson Gargallo y Pilar Valiño Pérez.