BARCELONA 5 Jun. (EUROPA PRESS) -
Las exportaciones de porcino han caído un 15,3% en el primer trimestre en Catalunya después de que Rusia prohibiera la importación de productos cárnicos y lácteos desarrollados por productores españoles, un porcentaje que alcanza el 21,4% en el conjunto de España, según datos de la Federación Catalana de Industrias de la Carne (Fecic).
En un comunicado, la Fecic ha explicado que cerca de 50 empresas cárnicas se han reunido en Vic este miércoles para conocer los requisitos y normativas de la Unión Aduanera que se deben cumplir con el objetivo de restablecer las exportaciones de porcino con el país ruso.
Ha sostenido que tras la visita de las autoridades rusas a empresas españolas y catalanas para evaluar el cumplimiento de la normativa aduanera, "se evidenció en diferentes informes emitidos por sus inspectores que tanto la Administración como las empresas no tenían suficiente formación sobre su legislación".
Así, técnicos de la Fecic han explicado en profundidad los requisitos veterinarios y sanitarios, además de los elementos de autocontrol que deben seguir los mataderos y las industrias cárnicas sobre la legislación aduanera.
CONTROLES RUSOS
A mediados de marzo, el Servicio de Vigilancia Veterinaria y Fitosanitaria Federal de Rusia (Rosselkhoznadzor) alertó de la posibilidad de prohibir la importación de los productos cárnicos y lácteos desarrollados por 614 productores españoles que estaban en la lista de proveedores garantizados por los servicios veterinarios de España.
El responsable del organismo, Sergei Dankvert, aseguró entonces que los inspectores rusos habían inspeccionado 19 empresas españolas que exportaban productos animales a los países de la Unión Aduanera: "Incluso teniendo en cuenta que es posible hacer algunas concesiones, el 62% de los productos no cumplen con nuestros requisitos", indicó.
Entre las deficiencias encontradas por los inspectores destacaban productos que no tenían la información exigida por la Unión Aduanera, así como la ausencia de análisis que cumplieran con los estándares exigidos, lo que provocaba una "certificación inexacta de los productos enviados".
MEJORAR PROTOCOLOS
En abril, el ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, aseguró que España y Rusia están trabajando para mejorar y adecuar los protocolos de funcionamiento de exportación de productos cárnicos por parte de las empresas españolas.
"Es verdad que ha habido problemas en Rusia en relación a las exportaciones de productos cárnicos. El Gobierno trabaja con las autoridades rusas para mejorar nuestros protocolos de funcionamiento y adecuarlo a los últimos requisitos en vigor de la normativa rusa", apuntó Arias Cañete sobre la prohibición en Rusia de importar carne refrigerada procedente de España.
El Servicio de Vigilancia Fitosanitario y Veterinaria de Rusia (Rosselkhoznadzor) advirtió a España de que si no tomaba medidas para solucionar el problema antes del 11 de abril, inclusive, se vería obligado a introducir "restricciones temporales" en las exportaciones de una serie de empresas españolas a partir del día 12.