Publicado 13/04/2016 15:58CET

Especialistas en enfermedades hepáticas creen posible la eliminación de la hepatitis C

Piden la extensión de los tratamientos de última generación y tests en los grupos de alto riesgo

L'HOSPITALET DE LLOBREGAT, 13 Abr. (EUROPA PRESS) -

Los tratamientos de última generación y un incremento de los tests de diagnóstico en los colectivos de alto riesgo pueden contribuir a la eliminación de la hepatitis C en Europa dentro de una generación, según los especialistas en enfermedades hepáticas reunidos en el Congreso Internacional del Hígado que se celebra desde este miércoles en Fira de Barcelona.

En un encuentro con los medios de comunicación organizado por Gilead --el laboratorio que desarrolló el medicamento Sovaldi--, el especialista en Hepatología del Hospital Santa María de Lisboa (Portugal), Rui Tato Marinho, y el especialista en Hepatología de la Universidad de Dundee (Reino Unido), John Dillon, han analizado el estado actual de la hepatitis C y el impacto que los nuevos tratamientos pueden tener en la lucha contra este virus.

Actualmente, 175 millones de personas --el 3% de la población mundial-- están infectadas por la hepatitis C, una infección viral que en un 30% de los casos deriva en una cirrosis y que multiplica por 20 el riesgo de sufrir un cáncer de hígado.

La hepatitis C se transmite habitualmente por el contacto con sangre infectada a través de diferentes vías, como puede ser una inadecuada esterilización del material médico o el consumo de drogas por vía intravenosa.

Según Gilead, el tratamiento de las complicaciones derivadas de la hepatitis C comporta "grandes costes" a nivel sanitario, frente a la eficacia de los antivirales introducidos en 2014, con índices de curación de más del 90%.

"La hepatitis C no es sólo una enfermedad hepática, sino también física, mental y social, por el estigma que conlleva", ha explicado el doctor Rui Tato Marinho, que fue uno de los impulsores para que el Estado portugués aprobara la financiación del nuevo tratamiento a los afectados.

Por su parte, el doctor John Dillon ha lamentado que en Europa hay "una elevada cifra de afectados por hepatitis C que todavía no recibe tratamiento, lo cual se consideraría inaceptable si se estuviera hablando de cáncer".

Dillon también ha reclamado un incremento de los tests para diagnosticar la hepatitis C en los grupos de riesgo como personas que se han inyectado drogas, presos o hijos de madres con la enfermedad.

"Tenemos la tecnología y la infraestructura para tener a todo el mundo diagnosticado y curado, con lo que podríamos estar libres de hepatitis C en 2023", ha asegurado.