BARCELONA, 9 Mar. (EUROPA PRESS) -
El 11% del presupuesto de los municipios catalanes está dedicado a cubrir servicios que corresponden a otras administraciones, como es el caso de la seguridad, la promoción social, los hospitales y centros de salud, conservatorios de música y escuelas de adultas, según destaca un estudio elaborado por la Diputación de Barcelona.
El informe 'Gasto de los municipios catalanes en servicios no obligatorios 2003-2009', que ha sido presentado este miércoles en Barcelona por el presidente de la Diputación, Antoni Fogué, señala asimismo que los ayuntamientos gastaron en el periodo 2003-2009 una media de 301,5 euros por habitante en servicios no obligatorios.
La Diputación descarta que los 301,5 euros --el 26,1% del presupuesto municipal-- sean un "gasto frívolo, ya que se destina a núcleos esenciales de políticas y funciones públicas como son la cultura (62 euros por habitante), la seguridad (57), educación (33), promoción social (30), servicios comunitarios (23), seguridad y protección social (12) y sanidad (11).
De hecho, el estudio señala que alrededor del 85% del gasto no obligatorio se destina a servicios y actividades, mientras que el resto corresponde a gastos de capital en infraestructuras y equipamientos.
A la presentación del informe, que se ha celebrado en la Llotja de Mar, también han asistido el director gerente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Xavier Carbonell, y la profesora de Hacienda Pública de la Universitat de Barcelona (UB), Maite Vilalta.
La Diputación destaca también que la proporción de la partida destinada a servicios no obligatorios se ha mantenido estable en el tiempo, y además es parecida en localidades grandes y pequeñas.
MÁS COORDINACIÓN
Fogué ha propuesto durante la presentación del informe el establecimiento de un pacto entre el Estado, la Generalitat y los entes locales para adecuar el marco competencial de cada administración.
El presidente de la Diputación ha alertado de que "el actual marco competencial está desfasado, la cartera de servicios que ofrecen los entes locales es mayor que el caudal de financiamiento del que disponen, y hay un desfase claro entre lo que se exige a los municipios y el financiamiento que se les aporta".
Fogué ha considerado que es necesario un "ejercicio de lealtad" para llegar a un acuerdo que revierta esta situación, ya que entiende que la Generalitat "no puede hacer un discurso con el cual asuma competencias especializadas del mundo local para las que no estaría preparado ni sabría llevar a cabo".