BARCELONA 26 Nov. (EUROPA PRESS) -
Una trabajadora con funciones administrativas del prostíbulo Saratoga de Castelldefels (Barcelona) creyó que uno de los policías imputados por presuntamente alertar al burdel de las redadas era "accionista del negocio o algo de eso", por sus continuas visitas al local y la relación fluida que mantenía con los propietarios.
En su declaración este martes en el macrojuicio que comenzó en septiembre en la Audiencia de Barcelona, la testigo, exmujer del confidente policial Manuel G.C., ha asegurado que eran habituales los contactos entre este policía, Andrés O.B. y el propietario del Saratoga también imputado, Raúl P.S.
La Fiscalía considera que Andrés O.B. y el también policía Luis G.G., que entre otras funciones tenían la de realizar redadas en los locales de alterne, alertaban a los propietarios de los burdeles Riviera y Saratoga cuando se iba a producir una inspección para evitar multas por tener a menores y a mujeres en situación irregular.
La testigo ha declarado que trabajó en el Saratoga desde 2004 hasta julio de 2007, bastante después de haberse divorciado de Manuel G.C., quien, en su comparecencia en el juicio, había asegurado que los dueños de estos macroprostíbulos entregaban mensualmente sobres con dinero por estos chivatazos.
Los propietarios y encargados de los burdeles se lucraron de 2002 a 2008 de la explotación de mujeres --algunas menores-- en situación irregular, que les daban parte del dinero conseguido, siendo sometidas a un horario fijo de 11 horas seguidas estando totalmente controladas por las 'mamis', según considera la Fiscalía Anticorrupción.