Entrega de los premios - EUROPA PRESS
BARCELONA, 2 Nov. (EUROPA PRESS) -
La asociación barcelonesa Amics de la Rambla ha entregado este lunes sus galardones Ramblista d'Honor 2026 al entrenador del FC Barcelona, Hansi Flick (que ha recogido el vicepresidente del club, Rafa Yuste), a la historiadora del arte Judit Subirachs y a la representante de la Granja Viader, Mercè Casademunt.
El acto en el Saló de Cent del Ayuntamiento ha estado presidido por el alcalde, Jaume Collboni, y también han asistido el presidente de Amics de la Rambla, Àlex Balletbó, concejales, comisionados del consistorio, y ha contado con la introducción a los premiados por parte del exteniente de alcaldía y exministro Joan Subirats, que ha evocado su niñez en la calle Hospital.
Collboni ha recalcado que es la última entrega del premio con La Rambla sin reformar, ya que prevé inaugurar la nueva vía en febrero tras las obras: "La Rambla no es solo una calle, es una forma de entender la ciudad y queremos recuperar su alma con esta transformación".
Ha dicho que uno de los objetivos que tienen para el emblemático paseo, además de mantener su papel como referente cultural, es que "deje de ser una frontera entre barrios y pase a ser un puente".
Ha añadido que los galardones reconocen a las 3 identidades de la ciudad: "La que se renueva (Flick), la que la hace única (Subirachs) y la que preserva la memoria (Granja Viader)".
BALLETBÓ: MANTENER "EL TRABAJO HECHO"
Balletbó ha pedido a los políticos que "se mantenga el trabajo hecho" hasta el momento una vez pasadas las elecciones municipales de mayo, e independientemente de quién gane.
"Tenemos objetivos atemporales por si cambia el alcalde. Son objetivos transversales que implican a los vecinos, comerciantes, amigos y turistas", ha sostenido, tras insistir en que quieren luchar por la continuidad de proyectos y evitar el abandono.
Sobre la seguridad y la limpieza, ha añadido que siguen queriendo "más sensación de seguridad" cuando pasean por La Rambla y más civismo de la ciudadanía para evitar que sea una avenida sucia.
SUBIRATS: UNA VÍA LOCAL PERO ABIERTA
Subirats ha recordado su paso como concejal de Cultura en el Ayuntamiento y su vinculación con La Rambla desde niño, y ha asegurado que cuando fue ministro no encontró en Madrid una calle equivalente.
La ha definido como un "espacio muy local con personalidad propia única y específica de la ciudad y que al mismo tiempo quiere ser un sitio abierto al mundo, que en seguida recoge las complejidades y los momentos del presente".
YUSTE RECOGE EL PREMIO A FLICK
Rafa Yuste ha recogido el premio a Flick, galardonado por su compromiso, sus valores, su constancia y su confianza en la juventud, y también se ha destacado su contribución a llevar gente feliz a La Rambla para celebrar los títulos y generar ilusión por los que vendrán, en alusión a las celebraciones ante la fuente de Canaletes, en La Rambla.
Flick, que ha agradecido el premio a través de un vídeo saludando al principio en catalán, ha dicho que se ha sentido muy acogido en la ciudad desde que llegó y que es un honor recibir el reconocimiento, mientras que el premio lo ha recogido en su nombre el vicepresidente del club, Rafa Yuste.
SUBIRACHS: LA CULTURA EN LA RAMBLA
El jurado ha distinguido a Subirachs por su "valiosa trayectoria académica y cultural", así como su trabajo para preservar y difundir el legado y la obra de su padre, el escultor Josep Maria Subirachs.
Al recoger el premio, ella se ha referido a La Rambla como un espacio de "memoria y creación artística y un lugar en el que se explica la historia de la ciudad y se genera cultura".
VIADER: EL COMERCIO DE BARRIO
El jurado también ha reconocido a Casademunt porque la Granja Viader se ha dedicado a endulzar la vida de los barceloneses desde 1870 y se ha convertido en "uno de los establecimientos más queridos" de la ciudad.
Casademunt ha recordado las 3 generaciones de mujeres que la precedieron (su bisabuela, su abuela y su madre), ha valorado que su hijo ya es la próxima generación al frente, y ha reivindicado el comercio local: "Por desgracia cada vez más hay menos que aporten identidad y valor. Larga vida al comercio de barrio".