Publicado 13/04/2016 15:27CET

La ATM incrementa el control público de la T-Movilidad

El nuevo título está adjudicado al consorcio formado por Caixabank, Fujitsu, Indra y Marfina

BARCELONA, 13 Abr. (EUROPA PRESS) -

La Autoridad del Transporte Metropolitano (ATM) ha acordado incrementar el control público de la T-Movilidad, un nuevo sistema de pago inteligente en el transporte público con el que se pasará de la banda magnética al chip, después de que las tres instituciones que la integran --Generalitat, Ayuntamiento de Barcelona y Área Metropolitana de Barcelona-- hayan decidido renegociar el contrato actual, ha informado en un comunicado este miércoles.

El contrato actual está adjudicado al operador privado SOC Movilidad, en el que se integra el consorcio formado por Caixabank, Fujitsu, Indra y Marfina, una adjudicación que desde el principio conllevó reticencias de entidades como Stop Pujades o Promoción del Transporte Público (PTP) en cuanto a la gestión de las tarifas y de los datos y el mantenimiento de la privacidad de los usuarios.

Ahora, las administraciones implicadas han consensuado su implicación para tirar adelante el proyecto una vez se renegocie con Soc Movilidad, poniendo el acento en la implantación, mantenimiento y operación de los sistemas tecnológicos, la gestión de las bases de datos y la atención e información al usuario.

De este modo, se reforzará la participación de Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) y Transports Metropolitans de Barcelona (TMB), garantizando que toda la información estará gestionada por las administraciones públicas.

Además, se crearán comisiones para supervisar el proyecto, en las que estarán presentes todas las administraciones, con el objetivo de que todas las decisiones se tomen por consenso.

ADJUDICACIÓN

El contrato, de entre trece y quince años, se adjudicó en octubre de 2014 por 58,1 millones de euros que se destinarán a implementar la maquinaria y el programario necesarios para lanzar la T-Movilidad en todas las empresas de transporte público que forman parte del sistema tarifario integrado.

Se prevé que el consorcio liderado por CaixaBank percibirá entre 22 y 25 millones de euros anuales por una inversión inicial de 70 millones --para máquinas de venta y validadoras--, ya que cobrará 0,0197 céntimos de la administración por cada validación que se realice.

La voluntad del Govern es que el despliegue de la T-Movilidad, que sustituirá los 84 abonos actuales --catorce tipos de títulos por seis zonas de transporte--, se inicie en Barcelona y esté operativa en el resto del territorio entre este año y el que viene.

La T-Movilidad incorpora una tecnología 'contactless' con un chip electrónico que se podrá implantar en la propia tarjeta y en otros soportes como relojes, pulseras, ropa y 'smartphones', y el precio del transporte estará adaptado a la movilidad de cada ciudadano, de forma que se premiará la recurrencia: el precio del viaje será más barato cuantos más desplazamientos se hagan.